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Cuatro alcaldías del Marruecos 'español', en manos islamistas

Veto real a que el PJD domine los ayuntamientos de Rabat y Casablanca

El noreste de Marruecos, el antiguo protectorado español, es la región que contará con el mayor número de alcaldes islamistas. El Partido de la Justicia y del Desarrollo (PJD) gobernará Chauen (43.000 habitantes), Alcazarquevir (107.000), Larache (107.000) y, sobre todo, Tetuán, la ex capital colonial española (320.000).

El PJD fue también la formación más votada en Tánger (700.000 habitantes), la mayor ciudad del Marruecos septentrional, pero una coalición heterogénea le impidió adueñarse del ayuntamiento.

"Nuestro éxito en la zona, colocando alcaldes o integrando coaliciones formadas por nuevos regidores decentes, se explica porque varios ayuntamientos estaban mal gestionados y eran incluso focos de corrupción", asegura Amin Boukubza, diputado del PJD por Tetuán.

Marraquech será la única gran ciudad dirigida por una alcaldesa

Las elecciones municipales del 12 de junio supusieron un cierto revés para los islamistas, que obtuvieron el 7,47% de los sufragios aunque sólo se presentaron en el 40% de las circunscripciones, todas ellas urbanas.

Una formación creada hace sólo diez meses, el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), fue la vencedora de los comicios. Su eminencia gris es Fuad Alí el Himma, íntimo amigo del monarca Mohamed VI. De ahí que se llame a veces al PAM "partido del rey".

En las grandes ciudades en las que concurrió el PJD logró, con frecuencia, la mayoría relativa -en Tánger; Casablanca (3,7 millones de habitantes); Rabat (1,2 millones)- o quedó en un digno segundo lugar.

Pero esta victoria no le permitió imponer en Rabat a Lahcen Daudi, su candidato para la alcaldía, y en Casablanca las concesiones del PJD no bastaron para que el alcalde, Mohamed Sajid, contase con él para formar su coalición.

El semanario Le Journal de Casablanca asegura en su último número que Sajid recibió "instrucciones" del palacio real, a través de Fuad Alí el Himma, de excluir a los islamistas del equipo de gobierno municipal. Otro tanto sucedió en Rabat. El monarca no era favorable a que el PJD estuviera en los consistorios de las capitales económica y política del reino.

Al margen de las ciudades norteñas los islamistas han conseguido también que sus candidatos sean elegidos alcaldes en otras capitales de provincia como Kenitra (350.000 habitantes), Errachidia (77.000) y Erfoud (24.000). Mañana viernes confían en conquistar Oujda (477.000). Si lo logran intentarán que la octava ciudad del país sea el escaparate de una gestión modélica.

El revés electoral que sufrieron hace tres semanas y las intervenciones de palacio en la designación de alcaldes han acabado creando extraños compañeros de cama. Con el propósito de cerrar el camino de los ayuntamientos al PAM, los islamistas respaldaron a los candidatos socialistas en Rabat o Agadir y, a cambio, recibieron el apoyo de la izquierda en Tetuán.

El PAM, que cuenta con una mayoría relativa de concejales, se ha apoderado de numerosos ayuntamientos sobre todo de pueblos y ciudades pequeñas. Tras alistar en sus filas a muchos caciques locales fue allí donde obtuvo sus mejores resultados.

Por ahora el partido del "amigo del rey" sólo controla tres grandes urbes, Tánger, el antiguo feudo islamista de Meknes y Marraquech. Ésta última será la única gran ciudad -su población asciende a 860.000 habitantes- dirigida por una alcaldesa, Fátima Zahra Mansouri, de 33 años.

Además de reclutar a los caciques, el PAM hizo también una apuesta por las mujeres. Es el partido que cuenta con más concejalas. Una de ellas, Fátima Boujnah, de 21 años, se convirtió la semana pasada en el alcalde más joven de Marruecos al ser elegida regidora de Tizeght (4.760 habitantes).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de julio de 2009