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Barceló prehistórico

Una exposición en Palma rastrea los orígenes del artista

Los orígenes del arte de Miquel Barceló (Felanitx, 1957), desde las obras precoces de sus 16 años hasta las que hizo a los 25, cuando tuvo la primera proyección internacional al ser elegido para ir a la Documenta de Kassel de 1982, quedan al desnudo en la exposición inaugurada ayer en la Fundación Pilar i Joan Miró de Mallorca, en Palma. El protagonista no estuvo en el masivo estreno porque se programó hace meses una expedición y caminata por los alrededores del Himalaya, donde se encuentra ahora.

Barceló antes de Barceló (1973-1982) reúne más de cien piezas que han sido seleccionadas tras revisar unos 2.000 elementos localizados. El autor queda identificado en el estreno de sus estilos para llenar el vacío con las obsesiones de las que no ha dimitido. Están sus rasgos de identidad antes de ser referencia icónica y objeto de deseo del mercado, según Maria Hevia, comisaría de la exhibición con Jaume Reus.

Barceló ha sido cómplice y se descubre: ya de adolescente pretendía tentar todos los límites, en el sentido estricto. Era temerario y un voraz lector, y también un iconoclasta ante la pintura acomodada. Participó en acciones rebeldes en salones reaccionarios de Palma y fue un contestatario activista ecologista al participar en la ocupación de la isla de Sa Dragonera en 1977 para salvarla de la especulación. Se obsesionó en constatar el poso de la materia y el paso del tiempo, y en sus temas comenzaron a aparecer insectos, (escarabajos, gusanos de seda), perros, alimentos, libros, paisajes y los retratos y autorretratos (el pintor en el cuadro) que le han seguido siempre.

La exposición incluye telas, publicaciones de poesía visual, cuadernos, litografías y objetos de su colección particular, piezas de amigos y coleccionistas, y en especial de las primeras galerías (Ferran Cano y Toni Estrany) que apostaron tempranamente por él. Destaca el montaje de Cadaverina, con cajitas que contenían alimentos en descomposición o embalsamados, y Vanitas, que incluye excrementos de animales, cráneos de aves y flores. Acaba con un collage con mujer y gato que tiene la anotación "bones notícies". Lo terminó cuando Rudy Fuchs lo eligió para estar en la Documenta.

La exposición estará abierta en Palma hasta el 27 de septiembre, para viajar en octubre al Musée les Abattoirs de Toulouse (Francia) y llegar en julio de 2010 al Centre d'Arts Santa Mònica de Barcelona. Círculo de Lectores coedita el interesante catálogo, que tiene formato de listín telefónico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de junio de 2009