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La tensión se dispara en el Parlamento tras un nuevo plante de la oposición

PSdeG y BNG abandonan una sesión por tercera vez en tres días

Por cuarta vez en poco más de 50 días de legislatura, PSdeG y BNG abandonaron sus sillas en medio del trabajo parlamentario. Tras hacerlo el pasado miércoles en el pleno y en la comisión institucional de la CRTVG, los representantes de Bloque y PSOE se plantaron ayer al inicio de las comisiones de Sanidade y Medio Rural. Los portavoces de los dos grupos explicaron a continuación que con ese gesto pretenden denunciar la "imposición" que sufren por parte del PP a la hora de decidir "cuántas y qué iniciativas" pueden incluir los grupos de la oposición en el orden del día de las comisiones, indicó el nacionalista Carlos Aymerich.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, lamentó este plante, si bien se limitó a señalar que "cada uno asuma su responsabilidad". "Por respeto a los votantes y por respeto a la democracia, seguiremos trabajando en las instituciones democráticas" manifestó Feijóo. "Lamento este tipo de actitudes, pero no soy responsable de ellas" insistió. Sin embargo, el portavoz del BNG reclamó que el Parlamento no sea "un apéndice" del Gobierno y criticó el papel de la presdenta de la Cámara, Pilar Rojo, a la que animó a "dejar de ser la superdelegada del Gobierno en el Parlamento".

El PP tacha el plante de "estrategia" para impedir el trabajo de la Cámara

Aymerich remarcó que "no respetar los derechos de la oposición es no respetar los derechos de sus votantes", que, dijo, suman más que los del partido en el Gobierno. "Nos estamos acostumbrando a que el PP quiera volver a los tiempos de Fraga, si no antes de Fraga", afirmó y repitió que el Parlamento "no son las Cortes de Franco". El portavoz nacionalista admitió que el plante es fruto de una "estrategia conjunta" entre PSOE y BNG ya que sufren las mismas consecuencias por la actitud del PP.

"Sabemos que estamos en la oposición", indicó el portavoz del grupo parlamentario del PSdeG, Xaquín Leiceaga, quien a continuación reclamó que, por ello, se les permita hacer su trabajo de oposición a los diputados. "No podemos aceptar esas limitaciones, esas cortapisas" del PP para "limitar y encajonar" al Parlamento. En esta línea, la portavoz del partido, Mar Barcón, calificó la situación de "intento sistemático de amordazar" a la Cámara "con la complicidad" de la presidenta. .

Antes del plante, los tres portavoces parlamentarios ya habían sido convocados de urgencia, por separado y sin conocer el motivo de la reunión, por Pilar Rojo. La presidenta del Parlamento apeló a la responsabilidad de los tres partidos para intentar "rebajar la tensión" y "reconducir" la situación. Además, defendió que "todas" las decisiones tomadas hasta ahora en el Parlamento son acordes con lo marcado por el reglamento de la Cámara. Tras los encuentros, Aymerich y Leiceaga buscaron un discurso más conciliador y apelaron a la mediación de Rojo. El socialista indicó que hay una "voluntad común" para que el desarrollo de la vida parlamentaria permita a los diputados "sentirse cómodos", pero aclaró que en su conversación con Rojo no se llegó a más acuerdo. "Todos tenemos que hacer un esfuerzo", remarcó. Aymerich confió en que, tras el verano, una vez se inicie el nuevo curso político, esté "todo solucionado" y se utilicen "criterios claros" sobre el funcionamiento de las sesiones, informa Europa Press.

Para el PP, esta situación no es más que "un abandono" de las responsabilidades de los diputados de la oposición y calificó sus argumentos de "injustificables" y "sin fundamento", porque "son mentira". La portavoz adjunta del grupo popular, Marta Rodríguez, cree que se trata de "una estrategia premeditada con el único objetivo de torpedear e impedir" el funcionamiento del Parlamento. Rodríguez explicó que las comisiones de Sanidade son temáticas -una de las quejas de la oposición- por decisión "unánime" de su presidencia, incluida la socialista Carmen Acuña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de junio de 2009