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Crónica:

Emperador Gasol

Las acciones del 'pívot' frenan a Orlando y ponen el 2-0 para los Lakers tras una prórroga

Pau Gasol sacó a los Lakers de la jungla donde les metieron los Magic y puso el 2-0 en la final de la NBA tras un partido que precisó una prórroga, absolutamente acorde con la tensión e igualdad en que se desarrolló todo el tiempo. El talento, la determinación, la capacidad de liderazgo y una vuelta de tuerca en un trabajo defensivo ya de por sí supremo permitieron emerger a Gasol como el eje del triunfo de los Lakers por 101-96. Siete de los 13 puntos de los Lakers en los cinco minutos añadidos fueron suyos. Varias de las acciones que forzaron la prórroga también: desde un robo del balón a Howard hasta la última canasta, que igualó a 88, además de una acción defensiva que intimidó a Courtney Lee en el tiro que estuvo a punto de dar el triunfo a Orlando. Los Magic deberán recapacitar sobre la decisión de poner sus lanzamientos más importantes en manos de Lee, un escolta salido de la Universidad de Kentucky que cumple su primer año en la NBA.

L. Á. LAKERS 101- ORLANDO MAGIC 96

Los Ángeles Lakers: Fisher (12), Bryant (29 puntos, 4 rebotes, 8 asistencias), Ariza (8), Gasol (24 puntos, 10 rebotes, 3 asistencias), Bynum (5) -cinco inicial-; Odom (19), Walton (0), Farmar (4), Vujacic (0) y Brown (0).

Orlando Magic: Alston (4), Lee (2), Turkoglu (22), Lewis (34), Howard (17) -cinco inicial-; Pietrus (2), Gortat (4), Battie (2), Nelson (4) y Redick (5).

Segundo partido de la final de la NBA, disputado en el Staples Center, de Los Ángeles, ante 18.997 espectadores. Los Lakers dominan 2-0 la final.

A ratos, Howard volvió a parecer Superman, pero Pau no le perdió la cara. Al contrario

"Me siento más fuerte. El año pasado no tenía fuerza ni energía al final", dice el español

El estilo de juego de Gasol no es estridente. A veces, da la sensación de que no está en la cancha o de que hace pocas cosas. Pero, por momentos, resulta demoledor. "He trabajado duro todo el año y puedo ser más efectivo contra jugadores más altos. Me siento más fuerte y hasta ahora las cosas han funcionado. El año pasado me quedé por debajo de mis posibilidades y no tenía fuerza ni energía al final", cuenta Gasol que atribuye su estado de forma a que, físicamente, se encuentra mucho mejor que hace un año, cuando en la final fue superado por Kevin Garnett, el pívot de los Celtics. "Nunca me molestaron aquellas críticas", dijo al respecto; "yo soy mi mayor crítico y, cuando no estoy a la altura, soy el primero que me exijo más. Soy un competidor, un ganador. Nadie me ha regalado nada". Su mérito ante Orlando fue sobreponerse a un mal inicio ofensivo, con sólo un acierto en sus seis primeros lanzamientos y un tapón recibido de Dwight Howard.

Sin embargo, el choque se decidió en el tramo final, que fue de una enorme tensión. Cada posesión valía su peso en oro. Bynum quedó una vez más fuera del partido muy rápido a causa de las faltas. A ratos, Howard volvió a parecer el Superman al que parodia en los concursos de mates (17 puntos, 16 rebotes, cuatro asistencias y cuatro tapones), pero Gasol no le perdió la cara. Al contrario. "Me siento frustrado", comentó Howard sobre la derrota de su equipo, "pero, como líder que soy, mis compañeros no pueden verme así. Tengo que superar todo tipo de situaciones". Pietrus, muy lejos de su brillante papel cuando marcó a LeBron James en la serie anterior, no pudo con Bryant. A 2m 40s del final, Kobe parecía encarrilar el triunfo del equipo angelino al anotar cinco tiros libres consecutivos. El marcador pasó de 79-81 a 84-81. Pero Redick anotó un triple. Falló Kobe en el siguiente ataque y Lewis puso de nuevo contra las cuerdas a los Lakers (84-86) a falta de un minuto y 33 segundos.

Todavía quedaban emociones fuertes. Volvió a anotar Kobe, pero Turkoglu puso el 86-88. Entonces anotó Gasol y empató el partido. Falló Lee a falta de nueve segundos. Fue cuando se produjo una de las jugadas del duelo. Atacó de nuevo Bryant, pero su intento de lanzamiento lo taponó por detrás Turkoglu. Los árbitros recurrieron al vídeo. Decidieron que no fue falta y concedieron seis décimas de segundo a los Magic para una última acción. Estuvieron a punto de lograr su propósito, pero Lee falló el intento de alley oop, tal vez porque vio la mano de Gasol ante él. Esa mano tocó el aro, por lo que los árbitros, de haberlo visto, podían haber dado la canasta. "Fue un alivio", admitió Pau; "pudo rompernos el corazón y hacer que la final adquiriese un cariz diferente. Intenté taponar ese tiro, la mano se me quedó en el aro y, afortunadamente, el balón se salió". "Cuando te dan una segunda oportunidad como ésa, un equipo ganador tiene que saber aprovecharla y eso fue lo que hicimos", subrayó Phil Jackson, el técnico de los Lakers.

En la prórroga, las acciones de Gasol acabaron decidiendo para su equipo. Sus 24 puntos, 10 rebotes, tres asistencias, dos robos y un tapón resultaron vitales. "Pau sabe que, cuando penetro con el balón, tengo dos opciones: tirar o darle la pelota con todas las garantías para que él anote", declaró Kobe sobre la magnífica actuación de su compañero.

Los Magic, a diferencia del primer partido, demostraron que son muy capaces de plantar cara y ganar a los Lakers. "Después de lo sucedido, todos tenemos una gran sensación de alivio. Está claro que pueden ganarnos", sentenció Jackson. Sin embargo, la final se le ha puesto muy difícil a Orlando porque ahora necesita imponerse en cuatro de los cinco partidos que, como máximo, quedan por disputar. Los tres próximos se disputarán en su cancha, empezando por el tercero, en la noche española del martes al miércoles (3.00, Canal +).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de junio de 2009