REINO UNIDO | ELECCIONES EUROPEAS

Los laboristas de Gordon Brown obtienen unos resultados "terribles"

El racista Partido Nacional Británico arrebata un escaño al laborismo

El Gobierno laborista de Gordon Brown se encaminaba anoche a unos resultados "terribles" en las elecciones europeas, según reconoció uno de sus nuevos ministros, Peter Hain. Simbólicamente, el racista Partido Nacional Británico (BNP) consiguió por primera vez un escaño en el Parlamento Europeo al arrebatar a los laboristas uno de sus dos representantes en Yorkshire and The Humber, en el norte de Inglaterra.

Al cierre de esta edición se conocían los resultados de tres regiones, equivalentes a un 20% del censo electoral, que confirmaban la fuerte caída de los laboristas. El Partido Conservador había obtenido un 26,8% de los votos (un punto más que en 2004), el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) era segundo con un 18,1% (dos arriba), el Partido Laborista tan solo el 15,9% (ocho puntos menos que hace cinco años) y los Liberales-Demócratas tenían el 14,2% (1,2 abajo). Los Verdes tenían un 8,2% (2,7 puntos más) y el BNP un 7,9% (1,6 puntos arriba), menos de lo esperado.

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Mientras la clase política esperaba con expectación los resultados definitivos de las elecciones europeas, y sobre todo el calibre de la derrota laborista, los detractores y partidarios de Gordon Brown siguieron enfrascados el domingo en declaraciones de apoyo o de crítica al primer ministro que ponen de relieve hasta qué punto está desestabilizado el Gobierno laborista.

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Lord Charles Falconer, ex ministro de Justicia y un íntimo amigo de Tony Blair que no quiso seguir en el Gobierno cuando éste cedió el paso a Brown, se pronunció a favor de un cambio de líder. "Necesitamos unidad por encima de todo. ¿Podemos conseguir esa unidad bajo el actual liderazgo? No estoy seguro de que podamos", declaró en la BBC.

"Creo que nos estamos moviendo con moderada rapidez hacia la necesidad de un cambio y ese cambio puede necesitar un nuevo liderazgo", añadió Falconer. "A la luz de lo que está ocurriendo, alguno —y creo que más de uno— puede decidir si desea o no que se den las 70 firmas que serían necesarias para retar al líder", concluyó. Una serie de diputados lanzaron la semana pasada una discreta recogida de firmas a través de un correo electrónico anónimo. Aunque esa conspiración pareció quedar bajo control tras la remodelación de Gobierno del viernes y el apoyo de los barones del partido a Brown, su reactivación o no dependía en gran parte de los resultados de las europeas.

John Cruddas, un respetado diputado de a pie que representa al ala moderadamente izquierdista del grupo parlamentario laborista, se declaró abiertamente contrario a sustituir a Brown. "Sería una locura", declaró. Alan Johnson, favorito para sustituir al primer ministro pero contrario a que éste se vaya, volvió a expresar su lealtad a Brown: "No estoy de acuerdo con que un regicidio vaya a unir al partido. Creo que Gordon Brown es la persona más adecuada para el cargo".

Pero otros en el seno del Gobierno parecen tener más dudas. La ministra Tessa Jowell, sempiterna blairista, se vio obligada a emitir ayer una nota en apoyo de Brown después de que unas declaraciones suyas al programa de BBC Radio 4 The World This Weekend se interpretaran como una invitación a conspirar contra él.

"Si Gordon Brown llegara a la conclusión de que es personalmente un obstáculo para la recuperación de los laboristas", dijo primero, "en ese caso, por supuesto, haría como hizo Tony Blair en los malos tiempos". Es decir, marcharse. "Gordon Brown no debería dimitir. Debería seguir con su trabajo y todos deberíamos unirnos tras él", aclaró luego Jowell en un comunicado.

El propio Brown se fue ayer al Este de Londres a hacer campaña, flanqueado por la número dos oficial del partido y potencial rival, Harriet Harman, y el principal baluarte político del primer ministro en estos tiempos de crisis, lord Peter Mandelson. Brown reiteró, como ya dijo el viernes, que no piensa dimitir. "¿Qué pensaría la gente de un Gobierno laborista enfrentado a una crisis económica y que les dejara de lado en el momento que más lo necesitan?", se preguntó ante un escogido grupo de simpatizantes del partido en Stratford.

El primer ministro británico, Gordon Brown, saluda a una seguidora ayer en Stratford.
El primer ministro británico, Gordon Brown, saluda a una seguidora ayer en Stratford.REUTERS

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