Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un proyecto menguante

El peso institucional de EA se reduce a la mínima expresión tras la escisión

El peso institucional de EA en Euskadi ha quedado reducido a la mínima expresión tras la escisión de los dirigentes de Guipúzcoa. Su mayor presencia pública se traslada a Navarra, donde tiene cuatro parlamentarios, frente al único en la Cámara vasca, los dos diputado forales alaveses y una veintena de alcaldías. El partido creado en septiembre de 1986 bajo el liderazgo del ex lehendakari Carlos Garaikoetxea, mira con sana enviada a sus compañeros de Navarra. La cohabitación en la coalición Nafarroa Bai (Aralar, EA, PNV, Batzarre e independientes) aporta una cualificada representación institucional y una tranquilidad ideológica a EA que se antojan una quimera en los tres territorios vascos. En la comunidad foral cuenta con cuatro de los 12 parlamentarios de Nabai en el Parlamento navarro, y suma 10 alcaldías y 64 concejales.

Los dos diputados forales de Álava continuarán fieles al partido

En el País Vasco, por el contrario, la debacle electoral del 1-M ha propiciado la salida del Gobierno vasco, después de diez años y alentado las tensiones ideológicas hasta provocar la escisión. El peso institucional de EA en Euskadi se concentraba especialmente en Guipúzcoa, el feudo de sus hasta ahora críticos, que tienen cuatro departamentos a su cargo en la Diputación. Después de su avanzada negociación con el PSE para la formación del ejecutivo foral tras las elecciones de 2007, EA supo exprimir la generosa oferta del PNV para gobernar juntos, ya que obtuvo una tenencia de diputado general y las áreas de Hacienda, Innovación y Sociedad del Conocimiento, y Acción Social. Además, gestiona las alcaldías de Zarautz, Astigarraga, Deba y Zumaia, además de otros municipios pequeños donde concurrieron como independientes, y suma 180 concejales y siete representantes en las Juntas Generales. Estos últimos están alineados con Alkarbide. Es precisamente en este territorio donde arrancaron el único parlamentario en las últimas elecciones autónomicas. El catedrático de Lógica de la UPV Jesús María Larrazabal, alineado con el sector oficial y desconocido en el ámbito político en los últimos años, ocupa el único escaño de EA, después de que Rafael Larreina viera esfumarse en Álava las opciones de mantener su puesto en el recuento de votos del extranjero. El granero electoral de Guipúzcoa permitió al partido mantener hasta las generales de 2008 la presencia de un diputado en el Congreso.

En Álava, su acuerdo con el PNV permitió hace dos años a EA disponer de las carteras de Medio Ambiente y de Cultura y Euskera en la Diputación que preside el peneuvista Xabier Agirre. Ambos diputados forales, Mikel Mintegi y Lorena López, han anunciado que continuarán en el partido. También los dos únicos junteros alaveses, Patxi Martínez de Albéniz y Lauren Uría, han rechazado sumarse a los críticos.

Este territorio, que aportó el primer presidente de la formación (Manuel Ibarrondo), fue uno de los territorios donde el PNV acusó más los primeros efectos electorales de la escisión nacionalista. En la actualidad, EA controla la alcaldía de Amurrio, que sigue dirigiendo el histórico Pablo Isasi, y las de Okendo y Legutiano. Perdió, sin embargo, la alcaldía de Salvatierra, donde sigue al frente el carismático Iñaki Beraza, pero tras dejar el partido y encabezar una candidatura independiente apoyada por el PNV. En el conjunto de la provincia suma 56 concejales, uno de ellos en Vitoria.

En Vizcaya, donde el partido ha perdido su representación en el Parlamento y está fuera de la Diputación, la cuota institucional se reduce a las alcaldías de Muskiz, Gernika, Zaratamo y Meñaka, ya que la de Busturia le corresponde ahora a ANV en virtud del pacto suscrito para compartirlo durante dos años cada formación. En total, cuenta con 91 ediles y un único representante en las Juntas Generales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de junio de 2009