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El Ejército británico reconoce el robo de fichas ultrasecretas

Desaparecen disquetes con datos íntimos de 500 oficiales de aviación

Hasta 500 altos cargos de la Royal Air Force (RAF), la Fuerza Aérea del Reino Unido, están a expensas de ser sometidos a chantaje después de que desaparecieran en septiembre tres discos duros con delicados detalles sobre su vida privada, desde si frecuentan prostitutas a si son infieles a sus parejas; si tienen problemas de drogadicción o problemas médicos.

Los discos duros desaparecieron de unas dependencias teóricamente vigiladas en la base de la RAF en Innsworth (Gloucestershire). Aunque el Ministerio de Defensa informó del incidente dos semanas después, entonces ocultó que, además de la identidad y datos bancarios de 25.000 personas -entre militares y sus familias- también se incluía información personal delicada sobre 500 altos cargos.

En la información hurtada había detalles sobre droga, sexo y enfermedades

Dicha información se almacenaba porque, dado el alto rango de esos oficiales, con pases de seguridad para acceder a instalaciones o información de alto riesgo, el ministerio quería saber si su vida privada les hacía susceptibles de ser chantajeados.

El ejercicio de seguridad ha acabado facilitando un posible chantaje al reunir toda la información delicada en tres discos informáticos que ni siquiera estaban codificados porque se creía que estaban en un lugar seguro.

La información fue divulgada ayer por el diario The Guardian horas antes de que la cadena de televisión BBC diera anoche a conocer los detalles a través del programa Who's watching you (Quién te está vigilando).

Ambos medios se basan en un memorando del Ministerio de Defensa sobre aquel incidente, obtenido a través de la Ley de Libertad de Información, que precisa: "Esa información incluía detalles de condenas criminales, investigaciones, detalles precisos sobre deudas, condiciones médicas, abuso de drogas, utilización de prostitutas, aventuras extraconyugales, incluyendo los nombres de terceras personas".

Según ese memorando, la información sobre esos casos delicados no se ha obtenido de forma "rutinaria", sino que se trata de "aquellos casos que han sido asignados a la RAF (...) porque se trata de individuos con serios aspectos vulnerables que afectan a su idoneidad para obtener/renovar permisos de seguridad". "Estos datos", admite el memorando, "suponen una excelente lista de objetivos para servicios de espionaje extranjeros, periodistas de investigación y chantajistas". "Además, si la información relativa a la vida privada de personal de la RAF, en especial de oficiales de muy alto rango, entra en el dominio público, la reputación de los servicios se puede ver empañada", añade el texto.

El Ministerio de Defensa mantuvo en secreto el incidente durante dos semanas, pero decidió hacerlo público por temor a que, si acababa trascendiendo, pudiera ser acusado de encubrimiento y el asunto podría despertar un interés que se quería evitar.

Un portavoz del ministerio confirmó ayer al The Guardian que el personal afectado tiene acceso a información altamente secreta, pero aseguró que "no hay evidencias que hagan creer que la información contenida en los discos duros que se cree que han sido robados (...) haya sido el objetivo de elementos criminales u hostiles".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de mayo de 2009