IÑAKI ARRIOLA | Vivienda, Obras Públicas y Transporte | El nuevo Gobierno de Euskadi

Ducho en la gestión, proclive a tender la mano

Iñaki Arriola pertenece, junto a Odón Elorza, Ana Urchueguía, Miguel Buen o José Antonio Santano, a la nutrida cantera de alcaldes socialistas que tan buenos resultados han conseguido en un territorio de marcado carácter nacionalista. Hasta que fue nombrado secretario general del PSE guipuzcoano, hace ahora un año, cimentó su trayectoria política en el Ayuntamiento de Eibar, donde ha trabajado sin interrupciones durante 25 años, de los cuales 15 (entre 1993 y 2008) ejerció como alcalde.

Pertenece a la clase de políticos pactistas, amigo de gobiernos incluyentes. Fiel a la línea marcada por Patxi López, Arriola ha defendido, con mayor visibilidad este último año, los consensos amplios y la defensa de asuntos sensibles como la lengua y la cultura vascas. Esta inclinación a buscar acuerdos también la ha puesto en práctica desde su condición de miembro de las Juntas Generales de Guipúzcoa, a las que pertenece desde 1993 y donde en la actualidad ejerce como portavoz socialista.

Aficionado a pescar, coger setas y cocinar, hace pulseras con conchas

Nació en Eibar en 1959, está casado y es padre de dos hijos. Licenciado en Derecho por la UPV, la principal responsabilidad que asume al frente del Departamento de Transportes es rematar el tramo guipuzcoano del AVE vasco, del que se encarga el Ejecutivo vasco tras un acuerdo con el Ministerio de Fomento. Sus más fieles compañeros de partido están convencidos de que la experiencia en la gestión pública acumulada en el consistorio de Eibar le servirán para resolver "con brillantez" su nueva labor.

Se define un aficionado a "pescar, coger setas, caracoles y cocinar". Asiduo de los fogones de dos sociedades gastronómicas de su ciudad natal, también se reconoce un "experto embotador" de conservas. Con aspecto bonachón, de sonrisa fácil, muy dado a compartir anécdotas, seguidor acérrimo del Eibar, está enfrascado en la lectura de libros de Toti Martínez de Lezea. Y amenaza con regalar a sus compañeros consejeros pulseras que confecciona con conchas y caracolas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 08 de mayo de 2009.