Reportaje:

Adiós al 'Johnny', de momento

Conmoción por la noticia del cierre del colegio mayor San Juan Evangelista

"El Johnny ya no volverá a ser lo que era". El miedo ha cundido esta semana entre los alumnos del colegio mayor universitario San Juan Evangelista. El lunes les llegó la inesperada noticia en forma de carta: el colegio cierra en septiembre. De momento es temporal, lo saben, pero eso no ahuyenta su inquietud. "No se encuentra un sitio como éste", explican cuando se les pregunta a dónde piensan trasladarse. Luego hablan de la libertad y del espíritu de comunidad que representa. También de que la mensualidad del centro es una de las más baratas de Madrid (725 euros este año). Los muros de uralita del Johnny, que albergan 43 años de historia, echan el cierre en cuatro meses para someterse a una reforma integral.

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La noticia ha caído como un jarro de agua fría en plena época de exámenes. La conmoción inicial de los 405 colegiales que conviven en el centro desembocó en una fiesta improvisada, a pesar de las obligaciones estudiantiles y de que se ha acabado la época oficial de botellones (regulados al detalle por la dirección, según el tablón de anuncios). La decisión llegaba "de arriba", de Unicaja, que gestiona el centro a través de su obra social. El suelo es de la Universidad Complutense pero lo cede mediante un convenio que está en vigor hasta 2013. Y el director del centro remite a la entidad para las explicaciones oficiales.

"La intención es subsanar las grandes carencias que tiene el centro", alegan los responsables de la caja. Pero el plan no parece estar muy definido. No hay fecha exacta de inicio de las obras ni se sabe cuánto durarán ("lo que haga falta", subrayan). La premura del anuncio la enmiendan con buenas intenciones: "Se está hablando con otros colegios y con la universidad y hemos ofrecido cartas de recomendación a los estudiantes". Sin embargo, los plazos para solicitar habitación apremian. Muchos acaban entre mayo y junio. Algunos afirman que optarán por irse a un piso.

Isabel, "Isabelita" para los estudiantes, esboza una mirada de incertidumbre cuando se le pregunta sobre el cierre del Johnny. Apostada tras el mostrador de la recepción, como todas las tardes desde hace 42 años, la más veterana de las empleadas teme por su futuro. "Se están buscando alternativas para que ninguno de los trabajadores se vaya a la calle", apostillan desde Unicaja. Empleados de plantilla no son muchos, "tres en recepción y unas doce en limpieza", explica Isabel. El resto de servicios están subcontratados. Dos camareras de la cafetería recuerdan cómo hacía tiempo que se oía hablar de la reforma: "Desde que hubo un incendio, hace tres o cuatro años, y los bomberos comprobaron que no había escalera de incendios". Las habladurías habían hecho de las suyas este tiempo. Pero el anuncio del lunes les pilló por sorpresa. "Si hubieran avisado con más tiempo...". La misma queja en boca de todos.

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La gente del Johnny tiene fama de movilizarse. Más en los viejos tiempos, cuando era una institución controlada al milímetro por su fama como nicho de la resistencia política universitaria.

Aún conserva el Club de Música y Jazz documentos del Ministerio de Información y Turismo con la censura del programa de sus actuaciones. "Si estuviéramos en la Transición habría una protesta a lo grande", reflexiona Alejandro Reyes, director de este emblema musical del colegio, en el que han dejado su huella artistas como Camarón, Enrique Morente, Chet Baker o Diana Krall, desde 1970. Por si las moscas, al recibir la noticia se puso en contacto con la Complutense como organización cultural independiente. La universidad está dispuesta a buscar una alternativa para los conciertos.

En el patio, los colegiales olvidan los exámenes caña en mano. Sólo se habla del cierre. "¡¡Este colegio es mucho más que un lugar para dormir!!". Sara es una de los 402 miembros del grupo de Facebook del San Juan Evangelista, y trata de agitar a nuevos y antiguos alumnos. "¡¡Basta de melancolía y unámonos otra vez por el Jhonny!!", concluye tras proponer una manifestación de "Jhonny-adictos".

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