Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Louzán pide el cese de "hostilidades" en su primera reunión con Caballero

El alcalde reclama para Vigo el 25% de las inversiones de la Diputación

El presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra, Rafael Louzán, pidió ayer al alcalde de Vigo, Abel Caballero, que cese en sus "hostilidades", según comunicó el primero tras la reunión que ambos mantuvieron en la delegación de la Diputación en Vigo. Fue el primer encuentro oficial de ambas autoridades, que han venido acusándose mutuamente desde hace dos años de no propiciar la reunión pese a los intereses comunes en realizarla, básicamente centrados en las inversiones del organismo provincial en Vigo.

El penúltimo envite de Rafael Louzán, hace unos meses, fue para señalar que la Diputación Provincial estaba dispuesta a invertir 25 millones de euros en Vigo, pero que el alcalde no le decía en qué. Caballero, por su parte, insistía en la carta que le había enviado, a poco de asumir la alcaldía, señalándole posibles destinos, básicamente humanizaciones cuya relación, sin embargo, resultó necesariamente alterada por el programa de inversiones del Fondo de Inversión Local (Plan E de Rodríguez Zapatero).

Sólo se concretó la colaboración para un proyecto de tres millones de euros

Desde el Ayuntamiento se han descartado en este tiempo dos propuestas concretas de inversiones de la Diputación: un centro social, en terrenos del antiguo colegio alemán en el barrio de Coia, y un complejo termal, deportivo y de ocio en Navia. La primera propuesta fue rechazada porque, según fuentes municipales, el proyecto desbordaba la edificabilidad admisible y resultaba, por tanto, "ilegal". Fue, sin embargo, la única propuesta concreta que prosperó ayer: el Ayuntamiento cederá el terreno y presentará un proyecto constructivo en el que la Diputación invertirá tres millones.

La otra propuesta sobre el complejo de Navia, para el que la Diputación anunció en su momento una disponibilidad de 25 millones, fue descartada por el BNG, que consideraba suficientes sus proyectos para el barrio e instó al PP a gastar en otros cometidos. Louzán lo recordó ayer, como prueba de sus desvelos por la ciudad.

Las dos autoridades comparecieron por separado ante los medios. Louzán reconoció que "se ha perdido un tiempo precioso" con los aplazamientos de la reunión y el aumento de tensión en las relaciones. Caballero señaló que dará "un margen de confianza" a la Diputación para que "atienda a la ciudad" conforme al peso que tiene en la provincia y que el propio Caballero tradujo en el 25% del total de su gasto en inversiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de abril de 2009