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Fitch rebaja la calificación de Cajasur al nivel de 'bono basura'

La agencia cree que podría necesitar "apoyo externo"

Las alarmas han debido saltar en Cajasur, la entidad cordobesa que está en manos de la Iglesia. La agencia de calificación de riesgos Fitch Ratings emitió una nota ayer en la que situaba a Cajasur en un nivel individual D/E y sus emisiones a largo plazo en BB+. Las primeras letras indican, según la agencia europea Fitch, que Cajasur como entidad financiera "puede tener serios problemas, que requiere, o es probable que requiera ayuda externa".

La calificación BB+, considerada como bonos basura, indica "que existe una elevada vulnerabilidad a cesar o interrumpir los pagos por una situación económica adversa o cambios en el mercado a través del tiempo". Sin embargo, Fitch aclara que la situación financiera o del negocio "pueden permitir hacer frente a sus obligaciones de pago en la manera adecuada". Caja Castilla La Mancha también recibió esta calificación 40 días antes de que acabara intervenida por el Banco de España.

La nota de Fitch se produce después de que EL PAÍS desvelara el sábado pasado que la morosidad de la entidad estaba en el 6,43%, aunque el 2 de marzo había dicho que era del 5,27%. El 6,43% es una de las mayores tasas del sector.

La entidad que dirige el sacerdote Santiago Gómez Sierra, todavía no ha aprobado oficialmente sus cuentas de 2008, pero según avanzó a la CNMV, el resultado del año pasado alcanzó los 51,3 millones, un 36% menos que en 2007.

Fitch también rebajó a dos entidades más: CajaGranada, que pasó de A- a BBB+, con perspectiva estable, y el Banco Popular. Esta entidad pasó de AA a AA- por la situación de la economía española y por la exposición del banco al ladrillo. La agencia destaca la alta capacidad de generación de ingresos del grupo.

Baja la morosidad

Por otro lado, la morosidad de las cajas de ahorros bajó en marzo el 4,65%, según adelantó ayer el director general de la Confederación Española de Cajas (CECA), José Antonio Olavarrieta, durante su intervención en el XVI Encuentro del Sector Financiero organizado por Deloitte y ABC . Esto supone un recorte respecto a febrero, cuando la tasa se elevó al 4,85% para las cajas y al 3,44% para los bancos. La mejoría refleja que las cajas han recuperado (porque han dejado de ser morosos) créditos por 1.680 millones.

Según Olavarrieta, éste es el primer "buen dato" que recibe la economía desde hace varios meses, aunque se mostró prudente y señaló que habrá que esperar algunos meses más para ver cuál será la tendencia.

Por otro lado, los directivos del Santander y el Banco Popular coincidieron con el diagnóstico del gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, que abogó por fusiones en el sector. Para Ordóñez "es ineludible" que existan "procesos de reestructuración que permitan" a las entidades "ajustar su tamaño aprovechando sinergias y economías de escala". El gobernador considera que las entidades tendrán más costes y menos ingresos por la caída de tipos.

Alfredo Sáenz, vicepresidente y consejero delegado del Santander, dijo que en el futuro, en España "habrá menos entidades y menos oficinas". En su opinión, "los bancos bien gestionados deben poder comprar bancos en quiebra" y pidió que los Gobiernos "no regalen dinero público" a entidades quebradas.

El consejero delegado del Popular, Roberto Higuera, abogó por conceder créditos "con prudencia" y ayudar a los mejores clientes "a sobrevivir". El director general de la Caixa, Juan María Nin, avanzó que la entidad no descarta crecer a través de compras, y el director general de la BBK, Ignacio Sánchez-Asiaín, vaticinó que 2010 será "muy turbulento".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de abril de 2009