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NO FUNCIONA

Semáforos ruidosos

Barcelona tiene calles muy ruidosas. Por ejemplo, la de Bilbao, por donde, explica A. M. J., vecino de la misma, descienden no pocas ambulancias hacia el hospital del Mar. Con la sirena al máximo, claro. A. M. J. entiende que se trata de un asunto de vida o muerte y no protesta por ello. Su queja se debe a que en la confluencia de Bilbao con Gran Via, esquina norte del lado montaña, se instaló hace unas semanas un semáforo adaptado para personas con visión reducida. Es decir, sonoro. Hasta ahí, perfecto. El problema derivó de que la instalación era defectuosa. Estos semáforos son accionados por quien necesita guiarse por el sonido, pero el resto del día (y de la noche) están callados. Éste no. Sonaba sin interrupción. Con invidente o sin él. Con luz o en plena noche oscura. Y así, hasta tres semanas.

El lector envió su queja a este diario el pasado 13 de abril. Se preguntó al municipio por las causas del desajuste el 14. Ese mismo día fue "desconectado" al comprobarse que era defectuoso. Ahora, los vecinos pueden dormir, las personas con visión reducida vuelven a tener problemas. Un portavoz municipal reconoce que había habido varias quejas de los vecinos. Un técnico fue y no apreció problema alguno. ¡Bien por el ojo y el oído del técnico!

Para quejas sobre las administraciones y empresa públicas pueden dirigirse a catalunya@elpais.es a la atención de Francesc Arroyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de abril de 2009