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Una política demográfica de combate

Camps enfrenta sus planes de fomento de la familia con los de Zapatero

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ha hecho de la población un argumento político de primer orden. Las continuas referencias al peso demográfico de la Comunidad Valenciana por parte del jefe del Consell no son fruto del azar. Sin embargo, tras el argumento de la población no hay una política demográfica clara. Además, la gestión relacionada con las políticas de natalidad y el apoyo a las familias se ven lastradas por la insuficiencia de recursos económicos y el pulso constante con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en cuestiones relacionadas como la inmigración, el concepto de familia y la reforma de la ley del aborto.

A continuación se señalan algunos elementos que permiten apuntar los rasgos más remarcables de la política del Consell en esta materia.

Bienestar Social ha dado un nuevo giro conservador bajo la dirección de Cotino

Somos 5 millones. El PP ha impulsado durante meses una campaña de recogida de firmas bajo el lema Somos 5 millones, copia de la utilizada por Jordi Pujol en Calaluña hace más de una década y titulada Som 6 milions. La reivindicación del peso demográfico tiene como objetivo obtener una mayor financiación por parte del Gobierno socialista. La semana pasada Camps volvió a reclamar a Zapatero "inversiones acordes con la realidad demográfica y social". "Seguimos esperando los 1.200 millones que nos corresponden por el incremento poblacional", manifestó Camps, que está pendiente de la reforma del sistema de financiación, que el Gobierno sigue retrasando.

¿Cuánto hemos crecido? El Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que en 2008 la población de la Comunidad Valenciana llegó a los cinco millones de habitantes, de los cuales 500.000 se han incorporado durante los años de mandato de Camps, aunque el PP reclama la financiación de otros 500.000 dado que la población era de cuatro millones cuando se acordó el modelo de financiación vigente con José María Aznar y Eduardo Zaplana. El crecimiento en el conjunto de España ha sido similar. En 1999 había 40 millones, que se convirtieron en 42,7 en 2003. En 2008 se alcanzó la cifra de 46,1 millones de habitantes.

¿Cómo hemos crecido? Fundamentalmente por el fenómeno de la inmigración, que a raíz de la crisis ha entrado en una fase de enfriamiento, según los últimos datos estadísticos. La tasa bruta de fecundidad de la Comunidad Valenciana está ligeramente por encima de la media española (4,44 en 2007 frente al 4,33 nacional), aunque sigue siendo inferior a la de Madrid, Cataluña o Andalucía. Todas estas tasas están lejos del porcentaje necesario para evitar el envejecimiento de la población. Casi el 30% de los hijos son de madres no casadas.

¿Cómo organiza el Consell la política demográfica? El instrumento fundamental es el II Plan Integral de la Familia e Infancia (2007-2010), dependiente de Bienestar Social, aunque los resultados son muy difíciles de evaluar. Este plan aborda de manera integral todo lo relacionado con la familia y, por tanto, es transversal dado que afecta a Sanidad, Educación, Economía, Vivienda, etcétera.

¿Ha habido cambios de orientación? Sí. Aunque el humanismo cristiano de Camps impregna todas las políticas del Consell, en la anterior legislatura, la cartera de Bienestar Social estuvo a cargo de la consejera Alicia de Miguel, que impulsó una política de corte liberal, destinó dinero al fomento de la natalidad y asumió la realidad de los nuevos tipos de familia. En esta legislatura, Juan Cotino, miembro del Opus Dei y persona próxima a Camps, ha optado por potenciar un modelo de familia ultraconservador con partidas presupuestarias para impulsar iniciativas como una Escuela de Familias o disuadir del aborto a las mujeres embarazadas. Otro de los cambios notables ha sido el de la potenciación de las organizaciones de corte confesional en detrimento de las aconfensionales.

¿Por qué lanza ahora el Consell la campaña + Vida? La campaña, que se busca que tenga un amplio eco, persigue dos objetivos: enfrentar la política del Consell con la del Gobierno y transmitir la imagen de que la Generalitat se preocupa por las familias en una situación de crisis. La mayor parte de las medidas destinadas a proteger a las madres embarazadas ya estaban anunciadas o puestas en marcha. La campaña permitirá subvencionar en la práctica organizaciones antiabortistas.

Principales ayudas para el fomento a la natalidad

- Gobierno central: El Ejecutivo central ha establecido una subvención de 2.500 euros por cada nacimiento o adopción. Las familias monoparentales, numerosas o con la madre discapacitada con pocos ingresos reciben 1.000 euros más. Las madres trabajadoras, además, se pueden deducir 100 euros al mes durante tres años.

- Generalitat: El Consell prometió conceder ayudas a cada recién nacido o hijo adoptado de hasta 4.000 euros y ampliar la deducción de 100 euros al mes durante tres años a las madres sin empleo que todavía no ha puesto en marcha. El Gobierno valenciano fomenta la natalidad con un abanico de deducciones en el tramo autonómico del IRPF, que varía en función de la situación familiar y la renta pero que dificilmente superan los 500 euros. Navarra, Baleares, Castilla y León, Galicia y País Vasco, las más avanzadas, otorgan ayudas que van de los 1.200 a los 8.700 euros anuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de abril de 2009

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