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Reportaje:

Conversaciones sobre un lazo blanco

El debate sobre el aborto se cuela en los actos religiosos

Las aglomeraciones y las esperas son las de siempre. La novedad este año en las procesiones son los lazos blancos en contra del aborto. Las que se sucedieron ayer por el centro de Madrid, la de Jesús el Pobre, la de Jesús del Gran Poder y la del Divino Cautivo lo lucían amarrado en los varales de los pasos. Así lo decidió el Consejo de Cofradías de Madrid, para mediar en el conflicto de si los cofrades debían o no llevarlos. Tanto en la de Jesús el Pobre como en la de Jesús del Gran Poder, que discurrieron por el barrio de La Latina, el lazo se llevaba en la imagen de la Virgen. En la del Divino Cautivo, en el barrio de Salamanca, la cinta blanca estaba en un único paso, con la imagen de un Cristo, como ya ocurrió el día anterior en la procesión de Los Gitanos. Fue a los pies de las imágenes donde se instaló polémica.

"Es la opinión de la Iglesia. Está bien que la exprese", dice una de las asistentes

Los espectadores se olvidan de la polémica cuando aparece el paso

"Cada uno que lleve lo que quiera", opinaban varios de los asistentes, mientras esperaban pacientemente a que la figura doblase la esquina, sobre los hombros de los costaleros. "Es la opinión de la Iglesia, me parece bien que la exprese", opinaba Tina, apostada en la primera fila. "Ya lo hicieron con lazos negros tras los atentados del 11-M, y a nadie le pareció mal". "Pero por otras cosas no se manifiestan", responde espontáneamente Fernanda, más joven y con las mismas horas de espera en sus espaldas para ver la procesión.

"Yo opino que la Iglesia se preocupa mucho por los muertos, pero no tanto por los vivos", lanza unos metros más allá un "devoto", que llegó con dos horas de antelación al lugar. Y se pone a criticar el hambre en el mundo, provocando la indignación de los presentes. El tema, está claro, crea conflicto. "Por qué no nos preguntas por las torrijas, que nos gustan a todos".

Ya el Miércoles Santo, durante la celebración del vía crucis en la plaza de Oriente, presidido por el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, se hicieron alusiones directas al tema. Durante la lectura del evangelio, una joven embarazada, miembro del Opus Dei, puso voz a la opinión de la Iglesia sobre el aborto y la eutanasia. "La pena es que se convierta esto en algo político", opinan muchos.

La Semana Santa, ya se sabe, levanta pasiones. Los alrededores de las iglesias de donde salieron ayer dos de las procesiones en La Latina estaban impracticables. Imposible acercarse ni siquiera a echar un vistazo en las calles estrechas.

En cualquier caso, si este Viernes Santo usted ha conseguido un hueco para ver las procesiones, tendrá que tener paciencia. Intentar avanzar más que el resto tiene su riesgo. "Cómo empujan las francesas", "¿pero quién le ha dejado pasar?", "¡silencio, que viene el Cristo". Al final, aparece la imagen, y los espectadores, derrochando aplausos y fotos, se olvidan de lo demás.

Para las de mañana, el Ayuntamiento ha diseñado un plan de movilidad con motivo de la celebración del Viernes Santo, en el que tendrán lugar varias procesiones en el distrito de Centro. El Consistorio aconseja desde las 17.45 evitar el uso del vehículo privado en las proximidades de la zona centro, especialmente en Gran Vía, Ferraz, Bailén, Gran Vía de San Francisco, calle de Toledo y Puerta del Sol. Además, recomienda como vías alternativas el uso de la M-30 y M-40 para largos recorridos urbanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de abril de 2009