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El perito detecta 300.000 dólares sin justificar en las cuentas del Ivex

El dinero se pagó por un concierto del cantante Julio Iglesias en México

El Instituto Valenciano de la Exportación (Ivex) contabilizó un gasto de un concierto de Julio Iglesias en México algo superior a 300.000 dólares (unos 224.000 euros) sin que estuviera suficientemente justificado. Así se deduce de un informe pericial entregado al Juzgado de Instrucción número 19 de Valencia, que investiga supuestos pagos dobles de los conciertos del cantante, contratado por el Ivex en 1997 para promocionar la imagen de la Comunidad Valenciana.

La investigación se inició por un supuesto contrato B con el cantante que la Generalitat no presentó en las Cortes. Según declaró en el juzgado el ex director financiero del Ivex, Joaquín Barber, se firmó un contrato por los derechos de imagen (sobre el que se conocieron los pagos) y dos anexos por más de 5,5 millones de euros, el doble de lo que oficialmente se dijo. Bajo sospecha, que Julio Iglesias cobró más de un evento dos veces porque el Ivex abonó gastos que no le correspondían por orden del entonces director general del Ivex, José María Tabares, huido de la justicia.

El juzgado investiga un supuesto 'contrato B' del Consell con el artista

El perito hizo para el juzgado un primer informe en el que aseguró que los apuntes contables del Ivex eran correctos, pero que faltaban partidas a cuya documentación no había tenido acceso. Ahora, en la ampliación de ese informe, se acredita por primera vez que se pagaron cantidades que no se documentaron convenientemente. El evento en cuestión fue el concierto de México, sobre el que ni siquiera una costosa comisión rogatoria fue capaz de aclarar qué pago quién y por qué. Lo que parece claro es que el Ivex pagó más de 300.000 dólares por el evento y esa cantidad no ha sido debidamente justificada por facturas.

Las respuestas las tiene presumiblemente José María Tabares, condenado por la Audiencia de Valencia a cinco años de cárcel por un delito de estafa cometido también desde su responsabilidad en el Ivex en relación con unos supuestos negocios en el norte de África. Tabares eludió la acción de la justicia y cuando le iba a ser notificada la orden de ingreso en prisión, huyó. Los datos de que se disponen le sitúan como hombre de negocios en Japón, país sin convenio de extradición con España. El juez decidirá, tras la ratificación del perito, cómo debe avanzar la causa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de abril de 2009