Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Una red social para descubrir encantos de la ciudad

Nace El91.com, una página web que sugiere actividades en la capital

Paul García de Oteyza (31 años) y Marcos de Nicolás (32) se conocieron de pequeños en el Liceo Francés de Madrid. Estudiaron y trabajaron en otras capitales (Londres, París) y tiempo después se encontraron. La publicidad era su actividad común (Paul también es economista), y común era también una sensación al redescubrir su ciudad y percibir sus mutaciones.

"Madrid se ha convertido en una metrópolis, hay muchas cosas interesantes, mucha gente con iniciativa, cada uno por su lado. ¿Por qué no hacemos algo que les aglutine con el criterio de las cosas que nos gustan?", se plantearon.

Tras una cena de amigos con tormenta de ideas y copas de vino de por medio nació un proyecto que ha resultado ser factible: montar una red social con actividades de calidad que incluye lo moderno y lo de siempre, lo artesano y lo vanguardista, las tiendas de barrio y las aventuras empresariales curiosas...

Entre sus fuentes de ingresos está la venta de un vino de Aranjuez

El proyecto cuenta con más de 50 asociados, que no pagan cuota

Al darle vueltas a un logo concluyeron eligiendo como expresión gráfica sencilla y contundente el prefijo telefónico de Madrid: "El 91 es lo suficientemente ambiguo para proyectar las sensaciones, las emociones que la ciudad despierta en nosotros y las tendencias que se desarrollan", afirman García de Oteyza y De Nicolás. En su proyecto Canal de Calidad 91 (www.el91.com) han logrado reunir más de 50 establecimientos: bares de tapas (donde saboreas los bocados y el buen rollo de los dueños o camareros), restaurantes (ya sean de comida casera o propuestas innovadoras), tiendas de ropa (ya sean exclusivas o de segunda mano), lugares para escuchar música o tomar una copa, hoteles pequeñitos pero modernos y confortables o un palacete para sensaciones exclusivas...

Se trata de que "quienes consultan el canal se planifiquen su fin de semana, sus salidas o sus compras por Madrid". En este sentido, El 91 organiza a la carta paseos turísticos y rutas por bodegas de la región.

"Queremos aumentar las propuestas de artesanos jóvenes. En la obsesión por lo fashion y la tendencia al consumo rápido queremos recordar trabajos y gestos olvidados", reivindican los impulsores del canal, que ya han fichado a un joven curtidor (que sigue el oficio de la familia) y a un encuadernador.

Aunque García de Oteyza y De Nicolás llevan un par de temporadas haciendo captación de establecimientos y protagonistas de la calidad madrileña, ha sido estos días, ya con una buena oferta detrás, cuando han decidido presentar la mayoría de edad del Canal 91. Lo han hecho en un espacio recoleto, Making Things, que vende las colecciones de un artesano vanguardista como Miyake y también libros de editoriales pequeñitas.

Esta tienda es un reflejo de la identidad del Canal de Calidad 91, que no pretende una difusión masiva ni una guía valetodo. Otra singularidad es que "no hay cuota de asociados. No cobramos ni pretendemos hacerlo. Tan sólo ofrecemos una difusión vía web y medios de comunicación", dicen sus promotores. Aseguran que, en los dos años de casting de establecimientos asociados los propietarios se extrañaban de que no hubiera comisión de por medio.

Unas camisetas con el 91 como diseño fue la primera actividad conjunta de los amigos, hace dos años. En todo ese tiempo, quienes las llevan por distintas ciudades del mundo han surtido de imágenes y vídeos la web y su dirección en la red social Facebook, donde el madrileño 91 (la cifra enmarcada en un círculo de color) tiene tintes cosmopolitas. Hay apuntados más de 2.000 miembros y la newsletter del 91 ya tiene más de 6.000 abonados.

Las camisetas siguen siendo la fuente de ingresos de los responsables de esta red social-comercial madrileña y también lo es un vino de encargo realizado en una prestigiosa bodega de Aranjuez. García de Oteyza y De Nicolás fueron "en plan fans" a ver a los responsables del vino y se salieron con la suya: "Un vino suave y equilibrado para degustar entre amigos" hecho de merlot y cabernet sauvignon. La etiqueta, cómo no, lleva el número 91. Las botellas de la cosecha de 2007 se pueden adquirir en la web y en establecimientos asociados a la iniciativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de abril de 2009