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Buques de Seúl, Washington y Tokio, listos para destruir un misil norcoreano

El mal tiempo impide a Pyongyang lanzar sobre Japón un cohete estratégico

Todo apunta a que fue el mal tiempo lo que impidió ayer a Corea del Norte lanzar su nuevo misil estratégico, según indicaron los expertos. El régimen de Kim Jong-il aseguró que todo estaba preparado para poner en órbita un satélite de comunicaciones, lo que para los expertos no es otra cosa que una prueba encubierta de un misil balístico Taepodong-2 de largo alcance (6.700 kilómetros), capaz de alcanzar Alaska. La decisión de Pyongyang ha puesto en estado de alerta a toda Asia oriental y a Estados Unidos, Japón y Corea del Sur. Barcos de los tres países, incluidos dos destructores de EE UU, han sido desplegados en la zona para seguir el ensayo y destruir el cohete en caso de que se produzca algún fallo.

El régimen advierte que interceptar su cohete será un acto de guerra

La prevista trayectoria pasa por encima de Japón, aunque uno de los aceleradores de la nave debe caer en el mar al Este del archipiélago y otro, al Oeste. El régimen norcoreano advirtió que cualquier intento de interceptar o destruir el cohete sería considerado un acto de guerra. Tokio indicó que no planea disparar sobre éste salvo que suponga una amenaza directa para su territorio.

"Los preparativos para lanzar el Kwangmyongsong-2, un satélite de comunicaciones experimental, por medio del cohete Unha-2, han finalizado", dijo la agencia estatal norcoreana KCNA, que insistió en su carácter pacífico. "El satélite será lanzado pronto". Pyongyang anunció hace días que el disparo se produciría entre el 4 y el 8 de abril, pero EE UU señaló que, según la información de sus satélites espía, el lanzamiento sería ayer. En el único ensayo realizado con un Taepodong-2, en 2006, el misil estalló a los 40 segundos de iniciar el vuelo.

Corea del Norte no ha cedido a las presiones para que detenga un acto que el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó el viernes de "provocador". Obama dijo que ha puesto bajo una "tensión tremenda" las conversaciones multilaterales sobre el desmantelamiento del programa nuclear norcoreano, que se encuentran paralizadas desde diciembre pasado por discrepancias sobre la forma de verificar que Kim Jong-il está desarmando sus centrales atómicas. El mandatario norteamericano advirtió que tomará medidas para mostrar a Corea del Norte que no puede "amenazar la seguridad de otros países con impunidad".

Washington dice que el ensayo viola la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU adoptada en 2006 tras las pruebas, atómica y de misiles realizadas por Corea del Norte. "Es un acto de provocación, y esperamos que lo reconsideren", dijo Stephen Bosworth, responsable de las negociaciones con Corea del Norte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de abril de 2009