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REUNIÓN PARA NEGOCIAR EL FUTURO DE LA CUARTA ENTIDAD FINANCIERA | La lucha por el control de Caja Madrid

Aguirre ofreció a los sindicatos un pacto para dejar fuera a Gallardón

La presidenta trataba de negociar un acuerdo entre todas las partes menos el Ayuntamiento: "El alcalde hará lo que le dé la gana, como hace siempre"

El recurso de inconstitucionalidad anunciado el viernes por el Gobierno contra la ley que Esperanza Aguirre reformó para controlar mejor Caja Madrid desbarató toda su estrategia. La presidenta de Madrid había iniciado en los últimos días una frenética actividad política para tratar de resolver el asunto dejando fuera de juego a su gran rival, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. El último episodio de esta estrategia se vivió el jueves, horas antes de que se conociera, el viernes, el recurso que ha cambiado por completo la partida de Caja Madrid y ha dejado al Gobierno y al PSOE como todopoderosos negociadores con los que deben contar ahora todos los jugadores.

Aguirre, que pocos días antes había hablado con Mariano Rajoy y se había comprometido ante él a resolver el asunto, según fuentes de la dirección del PP, convocó el jueves a las ocho de la tarde a los líderes de los dos grandes sindicatos madrileños, CC OO y UGT. El primero apoya a Ruiz-Gallardón y a Miguel Blesa, el actual presidente de Caja Madrid; el segundo está con el PSOE y por tanto, hasta ahora, más cercano a Aguirre -ha llegado a pedir la dimisión de Blesa-, aunque mantenía su abstención.

Aguirre, al líder de CC OO: "¿Por qué quieres tanto a Gallardón?"

López: "El alcalde es muy de derechas, pero respeta los acuerdos"

La reunión se produjo en el antedespacho de Aguirre en la Puerta del Sol. Estaban Javier López, de CC OO; y José Ricardo Martínez, de UGT, con dos miembros de sus ejecutivas. Enfrente se sentaron Aguirre, el vicepresidente Ignacio González -que se marchó antes de acabar- y Antonio Beteta, consejero de Economía. La cita fue tensa y sin acuerdo, porque Aguirre estaba dispuesta a negociar sólo lo que afecta a los sindicatos. Ellos le reclamaron modificaciones en la nueva ley, porque pierden representación. Ella se mostró dispuesta, y González explicó que se podía hacer sin cambiar la ley, simplemente retocando los Estatutos de la entidad.

Pero entonces, según varios de los presentes, Javier López reclamó que también debía cambiar la representación de los ayuntamientos, ya que Aguirre ha quitado a Ruiz-Gallardón 46 de sus 70 representantes. Y la reunión se puso muy tensa. "Vaya interés que tienes en defender a Gallardón. ¿Por qué le quieres tanto?", le espetó ella. "Gallardón es muy de derechas, incluso más que tú, pero siempre ha sido leal con los acuerdos", le contestó López. "Mantuvo el diálogo social y todos los espacios de diálogo. Tú te has cargado todos los marcos institucionales de diálogo en el Consejo Económico Social y en el Consejo de Madrid, que sólo lo has reunido cuando te ha interesado", insistió. López llegó a decir: "Gallardón siempre me ha votado a mí", para reforzar la idea de que ha sido leal. El líder de UGT, que apenas habló, apuntaló la idea de su compañero: "Javier tiene un pacto muy fuerte con el alcalde".

Aguirre aguantó los golpes, e incluso agradeció la sinceridad, pero se enfadó cuando López le dijo: "Tienes que pactar con el alcalde, necesitamos un interlocutor único en el PP, tenéis que pactar dentro del PP". "Mira, Javier, yo no te digo lo que tienes que hacer tú dentro de CC OO, no te metas en mi partido. El PP de Madrid soy yo, vosotros tenéis que pactar conmigo", respondió la presidenta, que llegó a decir: "Si vosotros estáis, ningún juez se va a atrever a ir contra un acuerdo con los dos grandes sindicatos y entre los dos grandes partidos".

Los sindicatos se interesaron entonces por saber qué decía el PP nacional de todo eso. "Con la nueva ley has roto todos los consensos con todo el mundo, y has sembrado un malestar generalizado. No vamos a estar en ningún acuerdo que no incorpore a todas las partes, tienes que hablar con todas las partes e incluso liderar ese proceso", dijo López a la presidenta. Aguirre, que tenía en la cabeza esa reunión con Rajoy en la que se comprometió a intentar buscar una solución, culpó al alcalde de que sea imposible el acuerdo. "Cuando el PP toma una decisión, Gallardón va a hacer lo que le dé la gana, como hace siempre", insistió una y otra vez mientras preguntaba a López por qué seguía apoyándolo.

Esperanza Aguirre está buscando una separación entre el alcalde y el líder del PP. De hecho, la reacción de ambos ante la noticia del recurso de inconstitucionalidad del Gobierno fue muy distinta. Mientras el número dos de Ruiz-Gallardón, Manuel Cobo, mostró su alegría porque el Ejecutivo le había dado la razón al recurrir la norma, Cristóbal Montoro, encargado por Rajoy de resolver el asunto, habló de "injerencia" y "provocación intolerable" del Ejecutivo porque la decisión se había tomado sin consultar con el PP.

El consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, asistió a la reunión prácticamente en silencio, y sólo metió baza para aclarar algo de la nueva ley: "Se están echando las cuentas mal, no se beneficia a los ayuntamientos del PP sino a los ayuntamientos de la Comunidad de Madrid respecto a otras comunidades", dijo. Precisamente ese motivo es citado por el Consejo de Estado para recomendar el recurso ante el Constitucional que ha presentado el Gobierno. El Ayuntamiento de Barcelona, por ejemplo, donde la caja tiene muchas sucursales, ha pasado de ocho representantes a uno.

La reunión fue tensa, pero ambas partes quedaron en seguir negociando. De hecho, Aguirre tenía convocada esta semana una cita con Tomás Gómez, el líder del PSOE madrileño, para buscar un acuerdo. Los líderes sindicales quedaron en verse mañana con Beteta para seguir hablando.

En medio de este intento por dejar a Gallardón fuera de cualquier acuerdo, llegó el recurso de Zapatero. Aguirre habló ayer de esa decisión del Gobierno que ha desbaratado su estrategia. Y lo hizo para mostrar las contradicciones del PSOE, que se abstuvo cuando se votó la ley y ha apoyado las tesis de Aguirre en varias votaciones en el consejo de administración y en la comisión de control de Caja Madrid.

"La ley sólo tuvo siete votos en contra , y la recurren por el mismo procedimiento previsto para paralizar el plan Ibarretxe", se quejó Aguirre. "Como si introducir un cambio mínimo para la representación en la caja para que la sociedad pueda estar mejor representada en la entidad y evitar que los consejeros se perpetúen en su cargo fuera un ataque a la Constitución. Yo no he visto nada en mi vida más desproporcionado, pero peor para ellos", sentenció. Aguirre olvidó mencionar que esos cambios "mínimos" reducen el poder de su gran rival, Ruiz-Gallardón, y garantizan que ella controlará más claramente la caja.

Encuentro de la presidenta madrileña con sindicatos y patronal el pasado enero. De izquierda a derecha, Antonio Beteta (PP), José Ricardo Martínez (UGT), Javier López (CC OO), Esperanza Aguirre, Arturo Fernández (Ceim) y el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González.

El asalto de Aguirre a la entidad

- 29 de diciembre 2008. Esperanza Aguirre aprueba una reforma de la Ley de Cajas. La continuidad del presidente Miguel Blesa pasa a depender exclusivamente de Aguirre. Además, reduce el número de consejeros de los ayuntamientos menos afines, como el de la capital.

- 16 de enero de 2009. La comisión de control de la caja destituye al hombre más próximo a la presidenta y rechaza la reforma de la ley.

- 16 de marzo. Por un recurso del ayuntamiento, el Tribunal Superior suspende cautelarmente el cambio en los estatutos de Caja Madrid.

- 23 de marzo. La asamblea de Caja Madrid rechaza los nuevos estatutos adaptados a la ley.

- 27 de marzo. El Gobierno anuncia un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Cajas de Madrid que paraliza su ejecución.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de marzo de 2009

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