Un parque de utopías industriales

Gobierno y Junta intentan sacar adelante el proyecto de Las Aletas en Puerto Real

Sobre el papel es un paisaje idílico. Miles de árboles, una pradera, un camino de arena por el que pasean las familias. Hay puentes de madera sobre láminas de agua, un tranvía que mueve a los viajeros y, al lado del campo, cientos de empresas capaces de crear más de 12.000 empleos en la bahía de Cádiz. Este proyecto ya está redactado y aprobado. Se llama Las Aletas y se ubicará en 527 hectáreas de la localidad gaditana de Puerto Real. Pero las intenciones de sus responsables se han encontrado con obstáculos de difícil solución: la crisis económica, propietarios que no quieren entregar sus suelos, olvidos administrativos y denuncias medioambientales que ponen en duda que esta utopía industrial pueda hacerse realidad.

Las Aletas nació hace cinco años de un decreto de la Consejería de Obras Públicas y Transportes. El Plan de Ordenación del Territorio de la Bahía de Cádiz clasificó estos suelos como zona de especial reserva para la localización de actividades (ZERPLA) y todos coincidían en que no había mejor lugar para ubicar industrias: al lado del muelle de La Cabezuela, con posibilidad de conexión ferroviaria y cerca de las principales carreteras de conexión, la autopista hacia Sevilla y la nueva autovía hasta el Campo de Gibraltar.

El proyecto generó gran expectación y contó con el apoyo de la Junta y el Gobierno central, que crearon un consorcio para gestionarlo, con el respaldo de otras administraciones e instituciones como la Diputación, el Ayuntamiento o la Zona Franca.

El primer obstáculo vino con los dueños de los suelos. La Junta pudo negociar con particulares para que vendieran sus parcelas pero los propietarios de los terrenos más grandes se resistieron. Se terminó por expropiar y el caso llegó al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que, hasta ahora, siempre ha dado razón a los dueños.

Aún así, el Consorcio ha ido impulsando trámites para poder comenzar las obras. Un descuido del gabinete jurídico de la Junta conllevó que el Gobierno andaluz no recurriera uno de los fallos adversos del TSJA, con lo que hizo firme la sentencia. Este error ha obligado a la Junta a tener que volver a negociar con los propietarios. La Consejería de Vivienda tiene un equipo de personas dedicado en exclusiva a solucionar esta papeleta.

Con varios fallos judiciales a su favor y con los plazos apremiando, los dueños saben que tienen las riendas de la negociación. Según desveló esta semana el consejero de Empleo, Antonio Fernández, algunos están pidiendo hasta 100 euros por metro cuadrado, cuando la anterior expropiación no pasó de los 18. "No permitiremos que nadie se haga rico a costa del interés público", advirtió Fernández. La última ley de expropiación contempla incluso precios más bajos que los que se pagaron en su día. Con o sin acuerdo, la Junta pretende hacerse con los suelos antes de que termine el verano. Si las negociaciones no prosperan, el caso volverá a los tribunales. Las obras ya van con retraso.

Si todo sale bien, el proyecto terminará naciendo, aunque en un contexto económico difícil. El interés de las empresas por encontrar nuevos suelos ha disminuido. Las administraciones y la patronal gaditana están convencidas de que, aún así, Las Aletas será un éxito. Aunque haya que seguir saltando obstáculos y haciendo volteretas burocráticas por el camino.

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