Entrevista:ALMUERZO CON... ALAN ABRAMOWITZ

"EE UU cambió y los europeos no se han dado cuenta"

Factor 1: producto interior bruto. Factor 2: índice de aprobación presidencial. Factor 3: tiempo que lleva en la Casa Blanca el partido del presidente. Así de fácil, con datos y estadísticas, Alan Abramowitz ha pronosticado con gran puntería los resultados de las cinco últimas elecciones en EE UU, incluida la que le dio la victoria a Barack Obama.

Este politólogo nacido en Brooklyn en 1947 -descendiente de judíos rusos emigrados a Nueva York- acaba de estar en España para revelar algunos de sus secretos: "El modelo descansa sobre la idea de que, en una democracia consolidada, los votantes piden cuentas a los gobernantes. Si creen que lo están haciendo bien, les dejan seguir; si no, les echan. Obviamente, esto es una simplificación; es todo más complicado. Pero en eso se basa".

Este politólogo ha logrado pronosticar resultados con fórmulas científicas

Abramowitz, ligeramente resfriado y con una tos molesta, pone más interés en sus fórmulas que en el menú de este restaurante de cocina californiana que su dueña, Karen Bell, acompaña con toques franceses y españoles. ¿No hubiera preferido otro sitio, siendo su primera visita a España? "Pues la verdad es que sí, no lo elegí yo. Pero no está mal; aunque viví seis años en California, no sé muy bien qué es eso de la cocina californiana. Seguro que es algo, pero no tuve oportunidad de enterarme".

Una pieza de alcachofa, otra de mandarina y otra de remolacha -así que esto debe ser una ensalada californiana, pensará Abramowitz- ponen en el plato el modelo: la ponderación de la economía (la del segundo trimestre del año electoral), el índice de popularidad y si el partido en cuestión lleva en la Casa Blanca cuatro años (ventaja para el ocupante) u ocho (ventaja para el aspirante). "Fue lo que pasó con Bush, con Clinton, con Reagan, con Nixon, con Eisenhower...".

Lleva 30 años analizando elecciones, pero es la primera vez que le invitan a hablar fuera; Obama, claro. A los europeos les pide pragmatismo. "Los cambios necesitan tiempo; además, en política exterior, los objetivos básicos no cambian. Y la prioridad va a ser la economía nacional".

"EE UU ha cambiado y no sé si los europeos se han dado cuenta. No es sólo el color del presidente, es todo. Hay un nuevo EE UU, el de la diversidad. Con complicaciones -conflictos entre grupos, desbordamiento de servicios sociales-, pero con enormes ventajas: vitalidad económica, constante infusión de nuevas gentes, su motivación, su deseo de mejorar". Y la gente "ve en Obama algo de su propia experiencia o de la de sus familias: venir de fuera, pero considerar el país como propio".

"Muy buen pescado. Todo está muy bueno". La lubina al hinojo con almejas y azafrán -poco frecuente en Atlanta, en su Universidad de Emory- inspira optimismo al profesor: "Obama debería ganar en 2012, aunque depende de la economía. Es importante que la gente perciba progresos, señales en la buena dirección". ¿Y si la cosa no va bien? "Habrá una reacción conservadora muy fuerte en cualquier sentido: habrá populismo radical, de derechas o de izquierdas, se pedirán soluciones más drásticas. Es lo que pasó en la Depresión. Pero soy optimista. Creo que saldremos de la crisis en 2010".

Restaurante Memento. Madrid

- Salmón ahumado.

- Ensalada con alcachofa, mandarina y remolacha.

- Dos lubinas con brandada de hinojo, almejas y azafrán.

- Dos tartas de chocolate.

- Cerveza, agua y café.

Total dos menús: 45 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 25 de marzo de 2009.