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Consecuencias del nuevo escenario en el País Vasco

"En estos momentos, quien se abrace al Gobierno se abrasa"

Todos los grupos rechazan acuerdos estables con los socialistas en el Congreso

"En estos momentos, quien se abrace al Gobierno se abrasa". Esta apreciación de un portavoz parlamentario de la oposición es coincidente con la del resto de los grupos. Nadie quiere figurar como amigo del Ejecutivo en una situación de profunda crisis económica y con la perspectiva de elecciones europeas en junio, catalanas en 2010 y el panorama surgido de los comicios en Galicia y el País Vasco.

El Grupo Parlamentario Socialista se prepara para encarar el segundo año de Gobierno (ayer se cumplió el primer aniversario de las elecciones legislativas) con un grado aún mayor de dificultad que el vivido los pasados 11 meses. Los socialistas asumen la ausencia, muy a su pesar, de una relación estable con otros grupos políticos y planean trabajar "por objetivos políticos viables", señalan en la dirección federal del PSOE. Y así será hasta pasadas las elecciones europeas del 9 de junio, mes en el que empezarán a sondear posibles apoyos a los Presupuestos del Estado para 2010.

Esta situación llevará a extremar la coordinación entre el Grupo Parlamentario y el Gobierno para que éste no envíe al Congreso proyectos de ley que no puedan contar con apoyo suficiente. "Antes de sufrir una derrota y que una ley se devuelva, es mejor no presentarla", defienden los interlocutores consultados. El portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, trata de quitar dramatismo a la situación. "No hemos perdido ningún apoyo fijo porque no lo hemos tenido nunca; estamos igual que al principio de la legislatura", señala. Es cierto que cada semana Alonso y su equipo tienen que negociar cada iniciativa que se debate en comisión y en pleno para evitar derrotas. Y lo han conseguido.

Ahora se preparan para la posibilidad de perder "alguna proposición no de ley y sacar a pulso cada iniciativa para no sufrir una derrota". Alonso trabaja ya en la evaluación de los 18 proyectos que hay en el Congreso, en distintas fases de tramitación, para saber cuáles pueden salir adelante.

En cuanto a los proyectos que aún no han llegado, el portavoz socialista cuenta con que se apruebe la nueva ley sobre interrupción del embarazo, si bien no llegará al Congreso antes de finales de junio. La nueva regulación cuenta con el respaldo IU-ICV, ERC y BNG, según han adelantado a este diario Gaspar Llamazares, Joan Herrera, Joan Ridao y Francisco Jorquera, portavoces, respectivamente, de esas formaciones. "Hay mucho de nuestras propuestas en ese proyecto", explica Llamazares. Los socialistas confían en obtener algún apoyo más de CiU, PNV y Grupo Mixto.

Pero las elecciones gallegas y vascas conllevan un distanciamiento de los peneuvistas y del BNG. El portavoz nacionalista vasco, Josu Erkoreka, acaba de suscribir la petición de Joan Herrera (ICV) para que comparezca con carácter urgente la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, y responda sobre las acusaciones de los movimientos ecologistas. Es su primer gesto de distanciamiento desde que el PSE anunció su intención de formar Gobierno en Euskadi.

El BNG, otro grupo que apoyó los Presupuestos del Estado para 2009, señala que "el Bloque nunca tuvo un pacto cerrado en Madrid, sino en Galicia", según matiza su portavoz en el Congreso, Francisco Jorquera. "Nosotros apoyaremos los proyectos con los que coincidamos en materia de derechos y libertades, y estaremos vigilantes con los que atañan a Galicia", explicó. Pero no ayuda a que los tres diputados del BNG en el Congreso apoyen al PSOE, añade, que los socialistas "transfieran la responsabilidad de la derrota al Bloque o a Touriño por no imponerse a las locuras del BNG".

CiU, por su parte, descarta un pacto "global y estable". La ausencia de acuerdo sobre financiación autonómica, la incertidumbre sobre la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña y su aplicación, las elecciones europeas y las autonómicas de Cataluña de 2010 dibujan un panorama que no favorece en absoluto una alianza. Unas objeciones muy parecidas a las de Joan Ridao (ERC) e ICV, que junto a IU exigen al Gobierno de Rodríguez Zapatero un giro a la izquierda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de marzo de 2009