Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Junta anuncia una ley para fomentar los hábitos saludables

Se trata de prevenir enfermedades para evitar el colapso sanitario

Cada día son más los expertos en salud que creen que la asistencia sanitaria está tocando techo; más fármacos, más médicos o más medios tecnológicos no supondrán, en ningún caso, que la gente vaya a estar más sana. Las comunidades autónomas no pueden seguir incrementando el gasto sanitario indefinidamente. Algunos de estos expertos hablan de un colapso a medio plazo del Sistema Nacional de Salud (SNS), así que lo que toca es impulsar la prevención.

Quienes trabajan en salud dicen que la alternativa es que la sociedad aprenda a vivir de otra forma, adquiriendo nuevos hábitos de vida; es decir, cuidando la dieta, haciendo ejercicio físico o no fumando, por ejemplo. Esta es, quizá, la principal conclusión a la que han llegado los 1.300 expertos que durante tres días se reunieron en Sevilla en el XIII Congreso de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). De las múltiples reuniones, como es lógico, han surgido acuerdos: "Todos creemos que el factor salud pública ha de estar presente, siempre, en cualquier acción política, como lo está ya el medio ambiente", resume Carlos Artundo, vicepresidente del comité organizador de este Congreso. También en el congreso se anunciaron nuevas leyes. La principal, la Ley de Salud Pública que prepara el Gobierno, según dijo José Martínez Olmos, secretario general de Sanidad.

Habrá preceptos transversales para políticas de la Junta en otras materias

La consejera de Salud, María Jesús Montero, anunció que en unos meses llevará al Consejo de Gobierno la propuesta de la Ley andaluza de Salud Pública. Su deseo, dijo, es que esta ley "fomente los hábitos saludables" de los andaluces y sirva además como "elemento trasversal de todas las políticas de la Junta". Así, cuando se hagan propuestas de urbanismo, educación o de instalaciones industriales, entre otras, deberá tenerse en cuenta la nueva ley.

Y es que los estudios más recientes sobre salud pública avalan la necesidad de impulsar esta parcela de la asistencia sanitaria, considerada hasta ahora de segundo orden. El cuidado del aire, de las aguas, de la dieta o el impulso de unos estilos de vida más saludables entre la gente es ya imprescindible. Las alergias, por ejemplo, han aumentado en Andalucía un 10% en los últimos años a causa de las partículas contaminantes del aire. Y la propia contaminación atmosférica es responsable cada año de 3.200 muertos en Andalucía. O algo tan sencillo como caminar todos los días o usar la bicicleta puede reducir a la mitad el riesgo de sufrir hipertensión, obesidad o diabetes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de marzo de 2009