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CiU presenta 400 enmiendas a la ley de educación, pero insiste en que quiere apoyarla

Convergència i Unió (CiU) quiere apoyar la ley de educación que ha presentado el Gobierno tripartito al Parlament, pero también quiere hacer valer sus propuestas. La diputada de CiU Irene Rigau aseguró que las 412 enmiendas que presentó ayer su grupo al proyecto de ley pretenden acabar con el "intervencionismo" del texto.

Rigau reiteró su disposición al pacto con el PSC, al comentar que su grupo quiere "dar estabilidad y garantías de continuidad" a la ley. CiU ya desistió de presentar una enmienda a la totalidad de la ley. Rigau dice que por responsabilidad de país su grupo quiere que haya una ley con amplio respaldo para que sea durable, algo que sucriben el resto de los grupos del Gobierno tripartito.

Aun así, a CiU no le gusta la municipalización que apunta el texto ni el criterio para elegir escuela, entre otros aspectos. Rigau acusó al Gobierno catalán de "predeterminar" a qué escuela debe ir cada menor, en alusión a la norma por la cual los padres deben elegir centro público o concertado entre los próximos a su domicilio.

Por el contrario, las enmiendas de CiU defienden que los padres puedan elegir a qué escuela quieren llevar a sus hijos dentro de una zona "más amplia" que la marcada actualmente, que tiene como referencia básica el barrio.

CiU también rechaza que se den más competencias educativas a los ayuntamientos. "Debilita a la Generalitat", afirmó Rigau, que no aceptará que "haya diversas administraciones educativas". CiU defiende que una escuela pueda tener concierto con la Generalitat aunque separe a niños y niñas en un aula. ERC e ICV se oponen de plano.

Según Rigau, las casi 300 enmiendas presentadas por el tripartito al texto aprobado por el Gobierno texto demuestran que se ha "resquebrajado" con este proyecto. El PSC, ERC e ICV-EUiA suman un total de 309 enmiendas, de las que 186 son conjuntas.

Libertad de los centros

Los grupos del PP catalán y de Ciutadans han presentado 1.136 enmiendas; 534 son del PP y 602 de Ciutadans. El diputado del PP Rafael López reivindicó que se deje en manos de cada escuela la definición de su "proyecto lingüístico" y que luego sean las familias las que elijan qué modelo quieren para sus hijos y a qué centro escolar los quieren llevar.

López pidió que cada escuela pueda elegir si imparte las clases a partes iguales en catalán, castellano e inglés, y consideró "retrógrado y antisocial" que ERC haya planteado una enmienda que no obligue a las escuelas a incluir la casilla en la que se pregunta a los padres sobre la opción lingüística que prefieren para sus hijos, como ha fallado el Supremo. "Un partido que está en el Gobierno no puede pedir que se incumpla la ley", dijo.

El diputado de Ciutadans Antonio Robles afirmó que si el proyecto sale adelante como está, se dará el visto bueno a un "tratado de racismo cultural". Ciutadans defiende un modelo en el que cada alumno reciba su primera enseñanza en su lengua materna. Robles precisó que a partir de ahí el objetivo es que se impartan las clases el 40% en castellano, el 40% en catalán y el 20% en inglés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de marzo de 2009