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Elecciones 1-M

Aralar certifica con creces su éxito electoral al cuadruplicar su peso parlamentario

Aralar cotiza al alza. La izquierda abertzale democrática consiguió ayer ratificar su despegue electoral con los mejores resultados de su historia. La voz de los independentistas que representa esta formación gana mucho peso en el Parlamento. Cuadruplica el número de escaños, al pasar de uno a cuatro asientos (dos en Guipúzcoa, uno en Vizcaya y otro en Álava). Da un salto de gigante y se convierte en la cuarta fuerza del arco político vasco.

Algo más de 62.200 personas votaron a Aralar, que alcanzó el 6,05% de los sufragios. Duplica los recibidos hace un año en las generales. Aintzane Ezenarro, que repetirá como portavoz, era la imagen del triunfo en un hotel donostiarra donde se desató la fiesta. Aralar salió reforzada de las urnas con un crecimiento espectacular, que le permite ser una sigla de referencia en el próximo Parlamento. "Independencia, independencia", gritaban los seguidores de este partido.

El partido que lidera Patxi Zabaleta tiene el viento de cola y vio refrendadas sus buenas expectativas electorales. El mensaje central de la campaña, sustentado en las tesis independentistas, la firmeza en el uso de las vías exclusivamente políticas y democráticas, le ha situado a este partido como el faro de una izquierda abertzale que aboga por apartar la violencia de la política.

Aralar se coloca a la misma altura que el PP en Guipúzcoa (sólo le separan 800 votos), algo insólito en esta provincia. Es un partido que, como en el caso de EA en los últimos años, tiene una presencia bastante desequilibrada en los tres territorios. Su núcleo de apoyos está focalizado en Guipúzcoa, donde acumula el 50% de sus sufragios. Sin embargo, logra representación en las tres provincias.

Los 28.180 votos conseguidos hace cuatro años se han duplicado en esta ocasión. La campaña de Ezenarro y Mikel Basabe, cabeza de lista por Álava, principalmente, han calado en un electorado que desconfía del tono independentista de Ziarreta. Y también ha arrimado a su proyecto a una bolsa de votantes hastiados de ETA.

Ezenarro encarnó la figura de la victoria en medio de un ambiente de euforia desbordada. Al finalizar el recuento, dio las gracias "a todos los que han dado el voto a la izquierda abertzale política" y prometió responder a esa confianza con "trabajo y más trabajo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de marzo de 2009