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Reportaje:

Obsesión por los famosos

Nueva York exhibe las imágenes de Steichen para 'Vogue'

Nueva York es uno de los paraísos de la fotografía. Lo era en los años veinte y lo sigue siendo casi un siglo más tarde. Todas las grandes estrellas desde entonces hasta hoy han prestado su imagen a los grandes fotógrafos y en muchos casos unida a la moda. Ese recorrido a través de los artistas que han dejado huella en el difícil arte de la fotografía de moda es objeto de análisis todo este año en el International Center of Photography (ICP). Y reúne, hasta principios de mayo, una impresionante colección de imágenes tomadas por Edward Steichen para la editorial Conde Nast.

Los editores de revistas como Vanity Fair o Vogue contrataron a este artista como su jefe de fotografía en 1923. En los círculos culturales parisienses era conocido como pintor, pero su admiración por Alfred Stieglitz le empujó hacia la fotografía pictorialista. Así que cuando entró en Conde Nast dio rienda suelta a su imaginación, revolucionando con aires modernistas tanto el mundo de la moda como el del retrato, campos que aún hoy le deben mucho. De Steichen son imágenes míticas la de Greta Garbo con la cara sin maquillaje y echándose el pelo hacia atrás, quizás una de las fotos que mejor haya sabido captar la personalidad de la actriz.

Steichen fue, en cierto modo, el hombre que inauguró la obsesión por la imagen de las celebridades, ya que antes de su llegada a Conde Nast las estrellas habitaban un mundo fotográfico más bien distante, aún marcado por un ideal romántico. Él las acercó al espectador, les confirió fuerza y realidad. Por eso es difícil no rendirse a los pies de su Gary Cooper, su Gloria Swanson, su Joan Crawford, su Dorothy Parker, su Marlene Dietrich o incluso ante políticos como Winston Churchill.

Muchas de las imágenes que se exhiben en Nueva York proceden de los archivos de la propia editorial, lo que permite ver fotos que no llegaron nunca a publicarse. El propio Steichen, al igual que le ocurrió a Andy Warhol años después, sentía debilidad por todo lo que oliera a fama. Quizás por eso encontró en el retrato de las celebridades una de sus mejores formas de expresión.

Cuando su exposición termine, llegará al ICP otro grande de la moda y las estrellas, Richard Avedon, quien también le ha dado al mundo algunas de las imágenes más icónicas del siglo XX: desde Marilyn Monroe a The Beatles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de marzo de 2009