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DIARIO DE CAMPAÑA

- Siempre Baltar

Lleva 20 años al frente de la Diputación y del PP de Ourense, y ha sobrevivido a todo, incluso a la desbandada del sector de la boina que encabezaban él y el fallecido Xosé Cuiña. En cada campaña, José Luis Baltar deja su impronta. Hace cuatro años, instó a sus alcaldes a que "roben los votos a quien sea". Los socialistas se le echaron a la yugular y él se vino arriba. "¡Qué importante soy, carallo!", exclamó en un mitin. La Diputación de Baltar es una de las grandes fuentes de empleo de la provincia.

Tiene 1.200 personas en nómina, entre ellas decenas de ediles del PP y familiares suyos. En un teatro gestionado por el organismo provincial, trabajan 33 porteros. El edificio tiene tres puertas. La Diputación tiene un centro ecuestre que emplea a 17 personas para cuidar de 15 caballos. Cuando en las municipales de 2007 el PP perdió la alcaldía de Ourense, el nuevo gobierno local descubrió que en el Ayuntamiento había funcionarios de la Diputación trasladados allí porque a Baltar no le cabían.

Tiene 1.200 personas en nómina, entre ellas ediles populares

Baltar es un hombre directo, campechano y simpático, cualidades que encubren ese lado oscuro que siempre aflora en las campañas. En ésta ha ido más lejos que nunca. Durante días sembró sus mítines de toda clase de insinuaciones sobre la vida personal del líder del BNG, Anxo Quintana. En el pueblo de éste, Allariz, llegó a sugerir que Quintana tiene una relación con una consejera de la Xunta. Al acabar el mitin, un diputado del PP se acercó a los periodistas y les confesó que eso era mentira. En otro acto, Baltar se explayó con los problemas económicos de un cuñado del líder del BNG. Así, hasta la traca final del jueves, cuando tildó de "maricón, sinvergüenza y miserable" al consejero de Medio Ambiente y cabeza de lista del PSdeG por Ourense, Manuel Vázquez.

En los últimos 15 días, Rajoy, su antiguo rival en la lucha por el poder en el PP gallego, le ha colmado de atenciones. Y ayer el líder y el candidato gallego, Alberto Núñez Feijóo, le acompañaron en el mitin de cierre de campaña. Por la mañana, Baltar deploró que en los últimos días los políticos no hayan hablado más de los "problemas de los ciudadanos". Si gobierna tras el domingo, Feijóo promete "acabar con el caciquismo en un día". Lo que aún no ha aclarado es si Baltar va en el paquete.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de febrero de 2009