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Nuevo mapa energético

Un escogido elenco de actores

Acciona se convierte en nuevo competidor en el sector eléctrico, en el que acaba de entrar Gas Natural y el grupo ACS trata de reforzarse en Iberdrola

La vuelta de vacaciones de verano de 2005 supuso una verdadera revolución en el sector eléctrico español. Gas Natural, empresa controlada por La Caixa y Repsol, lanzaba una OPA sobre Endesa con los parabienes del Gobierno socialista. La eléctrica, presidida por un hombre nombrado por el PP (el hoy diputado Manuel Pizarro) y con esta formación batida en su defensa, buscó un aliado en el mercado internacional y lo encontró en la alemana E.ON.

El sector se convirtió en un volcán, cuya presión subió de grados cuando a finales de aquel mes de septiembre dos constructoras irrumpían en el sector. En una operación relámpago, ACS se hacía con el 22% de Unión Fenosa que tenía el Santander, y casi en las mismas fechas, Acciona adquiría el 10% de Endesa. Las constructoras habían sobrepasado los límites de su sector y con la cartera repleta decidieron diversificar a sectores complementarios y con futuro. De hecho, FCC también llegó a tener acciones de Iberdrola de las que luego se desprendió y Sacyr se decantó por Repsol, en la que posee el 20%.

Posteriormente, ACS y Acciona elevarían sus participaciones al 45% y al 25%, respectivamente. Y, precisamente, ambas han salido casi al mismo tiempo de las dos eléctricas con unas plusvalías parecidas de 4.000 millones de euros. Eso sí, la salida ha sido bien distinta, entre otras cosas porque ACS tenía el control de Unión Fenosa y Acciona, al enemigo metido en casa.

Pero volverán a coincidir en el destino de las plusvalías. Al margen de que pueden cubrir algunas exigencias crediticias, las dos destinarán la mayor parte a invertir de nuevo en el sector eléctrico. El grupo que preside Florentino Pérez lo dedicará, seguramente, a fortalecer su presencia en Iberdrola, en la que ya posee un 7,8% más los derechos sobre otro 5%, lo que le convierte en el principal accionista. Su decidida apuesta por la primera eléctrica no ha gustado nada a su presidente, Ignacio Sánchez Galán, que ha montado un gran aparato para rechazar las acechanzas de Pérez.

Para Acciona, por su parte, la salida del capital de Endesa no va a significar su abandono del sector. En primer lugar, se va con 2.400 megavatios de renovables y saltos hidráulicos en Aragón por 600 megavatios, lo que unido a los activos -sobre todo eólicos- que posee le permitirá convertirse en un competidor a tener en cuenta en el futuro del sector. Además, los responsables de Acciona no ocultan su amargura por dejar una empresa que les gustaba mucho, por la que apostaron y que han tenido que dejar por la mala convivencia.

En definitiva, el cuadro de actores quedará formado por Endesa, controlada por Enel; Iberdrola, no se sabe por quién; Hidrocantábrico, que es de la portuguesa EDP; E.ON, que se quedó con Viesgo y varias centrales de Endesa cuando perdió frente a Enel y Acciona; la nueva Gas Natural- Unión Fenosa, y Acciona.

Mientras tanto, el pacto de ruptura con Enel firmado ayer no pone fin al año y medio que llevan de convivencia amarga en Endesa. Los dos socios tienen todavía por delante entre tres y cuatro meses más de cohabitación en la eléctrica mientras se legalizan todos los papeles de la separación. En ese periodo, el principal ejecutivo de la firma italiana, Fulvio Conti, debe deshojar la margarita para nombrar al nuevo presidente de la eléctrica en sustitución de José Manuel Entrecanales.

Se da por descontado que Conti respetará el acuerdo alcanzado con la intermediación del Gobierno de que el presidente sea un español. A la cabeza de candidatos figura el actual consejero delegado, Rafael Miranda, un veterano de la casa que ha sido segundo con tres presidentes (Feliciano Fuster, Rodolfo Martín Villa y Manuel Pizarro) y que apoyó a E.ON en su lucha con Gas Natural. Miranda ha alcanzado una estrecha relación con Conti; pero en la carrera por el puesto le podrían salir otros candidatos con mejor cartel para el Gobierno socialista. Hay que tener en cuenta, además, que es casi seguro que la línea ejecutiva pase a Andrea Breton, que será el consejero delegado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de febrero de 2009