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El juez constata la participación de los 4 implicados en la muerte de Marta

El magistrado envía a prisión al hermano de Miguel, supuesto asesino

"Miguel Carcaño Delgado, sirviéndose de un objeto contundente que pudiera ser un cenicero de cristal, teniendo frente a sí a Marta del Castillo Casanueva, le propinó un fuerte golpe con dicho objeto en la zona parietal izquierda, cayendo ésta al suelo donde quedó tendida inerme en estado de inconsciencia". De este modo el juez instructor del caso, Francisco de Paula Molina, narra la secuencia fatídica de la muerte de la joven sevillana el pasado 24 de enero.

El juez detalla la escena en el auto de prisión del principal encausado y ex novio de la joven, Miguel Carcaño, que está en prisión por supuesto asesinato, al igual que su hermano Francisco Javier D. M., de 40 años y acusado de cómplice, y su íntimo amigo Samuel Benítez, de 19 años, supuesto coautor.

"Arrojaron entre ambos el cuerpo de Marta al río Guadalquivir"

Este último tuvo un papel decisivo para hacer desaparecer el cuerpo de Marta, según el juez, a pesar de que el joven haya negado su participación en los hechos en su última comparecencia. "Una vez allí [el antiguo puente del ferrocarril en Sevilla] arrojaron entre ambos el cuerpo de Marta al río Guadalquivir, cogiéndola Miguel por los brazos y Samuel por las piernas, arrojando también el objeto con el que Miguel la había golpeado".

La reconstrucción de los hechos decretada por el juez ha sido "decisiva" para ordenar el galimatías que provocaron las confusas declaraciones de los cuatro implicados, plagados de mentiras y lagunas. "La reconstrucción ha desbaratado el montaje de alguno de los detenidos", explican fuentes de la investigación. Además de pruebas determinantes como la sangre de Marta hallada en la ropa de su ex novio Miguel, la Policía Científica analiza ahora nuevas pruebas recabadas en la casa donde se produjo el supuesto asesinato, así como varias mantas halladas en el Guadalquivir que pudieron utilizar los dos amigos para arrojar a Marta.

El juez narra los hechos de la tarde del 24 de enero, cuando Marta chateaba en el ordenador de su casa con su amiga Silvia F. R., y Miguel fue a buscarla. "Gordaaa t djo q sta l migue abjjo i bvoy abal cn el luego t llamo", escribió Marta a las 17:35 h. A continuación, Miguel y Marta se marcharon en moto a entregar unos apuntes a una compañera de clase y ver otros amigos, entre ellos el menor F. Javier G. M., también implicado en el caso. Finalmente, sobre las 20.15 ambos se dirigen a la calle León XIII donde entablan una discusión que finaliza con Marta tendida en estado de inconsciencia, "sin que podamos ahora conocer si en ese momento Marta tenía aún vida", explica el juez.

"Posteriormente, Miguel telefoneó desde una cabina pública al también imputado Samuel Benítez acompañado (...) donde pudo ver a Marta tendida en el suelo del salón (...) ayudados por el menor sacaron a Marta del domicilio y la introdujeron en un vehículo" para finalmente lanzarla al río desde un puente cercano. "No podemos afirmar si en ese momento Marta estaba viva o muerta, y desde entonces nada se ha sabido de ella pese al amplio dispositivo de búsqueda desplegado", concluye el magistrado.

Ayer el juez decretó el final del secreto del sumario y prisión incondicional para el hermano del supuesto asesino, acusado de cómplice en los delitos de asesinato, homicidio o secuestro. El imputado, Francisco Javier D. M., de 40 años, compareció ayer durante cuatro horas y aseguró que tiene pruebas de que estuvo con su ex novia y no en el lugar donde ocurrió el crimen el pasado 24 de enero. Su versión coincide con la mantenida por su hermano, pero choca de manera frontal con lo manifestado por el menor implicado, que lo sitúa en su casa esa tarde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de febrero de 2009