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Decenas de reacciones a la vacuna del papiloma

Sanidad investiga 103 alertas, pero quita importancia a la mayoría y se queda sólo con cinco casos sospechosos

Nueva y polémica, la vacuna del papiloma, que empezó el año pasado a aplicarse a unas 200.000 niñas en toda España, ha dado otro susto. Ayer se supo que el Ministerio de Sanidad ha registrado en total 35 reacciones adversas graves, lo que incluye situaciones como diarrea, dolor, síncope o error en la vía de administración. De entre ellos, cinco han sido relacionados con convulsiones e incluye a las dos chicas hospitalizadas en la UCI de Valencia. Los otros tres casos no han requerido hospitalización. Según el ministerio, el proceso de investigación que determinará si la reacción fue causada por la administración de la vacuna continúa.

En total, el Sistema Español de Farmacovigilancia ha registrado 103 notificaciones de sospechas de reacciones adversas asociadas con una de las vacunas del virus del papiloma humano, el Gardasil. Las reacciones engloban desde el enrojecimiento de la zona del pinchazo hasta un mareo e incluso un síncope a causa del pinchazo o fiebre.

Dos adolescentes de 14 años siguen ingresadas en la UCI en Valencia

EE UU registra 10.000 efectos adversos tras 16 millones de dosis

De los cinco casos graves reconocidos por el ministerio, dos han sido declarados en Cataluña, donde además hay otros tres en estudio, según explica Carmen Cabezas, subdirectora de promoción de la salud del Gobierno catalán. Uno de estos casos graves es el hijo de una chica vacunada cuando estaba embarazada. El bebé nació con una malformación cardiaca. El otro corresponde a un cuadro de dolores articulares y musculares intensos.

Según Cabezas, todos los casos graves detectados en Cataluña corresponden a vacunas administradas en consultas privadas, a chicas mayores fuera de la campaña de vacunación en las escuelas, aunque no ha concretado si se trata del mismo lote que el que se administró a las jóvenes hospitalizadas en Valencia. "La vacuna está indicada en chicas entre 11 y 12 años que no hayan mantenido relaciones sexuales", remarcó.

En Valencia, continúan ingresadas en la UCI en situación estable las dos chicas de 14 años que enfermaron la semana pasada tras administrarles la vacuna. La adolescente que había sido trasladada a planta tuvo que volver el miércoles a la unidad de cuidados intensivos tras sufrir un nuevo episodio de convulsiones. Ambas recibieron dosis del lote NH52670 de la marca Gardasil -que ha sido retirado- y se encuentran estables dentro de la gravedad, según la Generalitat.

En la Comunidad Valenciana se han vacunado 15.300 niñas con ese mismo lote. El consejero de sanidad valenciano, Manel Cervera, ha anunciado que la semana que viene se reemprenderá la campaña de vacunación en las escuelas. También ha querido dar un mensaje de seguridad a las familias diciendo que no hay evidencia de que el lote retirado ya totalmente por parte de la consejería de sanidad valenciana sea el causante de los efectos adversos.

En España, cada año se prevé vacunar a unas 200.000 niñas en tres veces, 600.000 dosis en total. En Estados Unidos, desde que la vacuna se aprobó en el 2006 se han administrado 16 millones de dosis, y se han reportado 9.746 casos de efectos adversos, según la agencia del medicamento estadounidense (FDA). Un 6 % de ellos (584), considerados como graves. También registró la muerte de 20 chicas después de vacunadas, aunque en un informe especifica que "no existe un patrón común que sugiera a la vacuna como causa".

Para Miquel Porta, epidemiólogo del Instituto Municipal de Investigaciones Médicas de Barcelona (IMIM) y uno de los impulsores del manifiesto para pedir una moratoria hasta que se demuestre su eficacia, "no se trata de hacer leña del árbol caído porque el riesgo cero no existe", pero sí reiteró la necesidad de tener en cuenta si vale la pena asumir riesgos, por menores que sean.

Por su parte uno de los investigadores que participó en los ensayos de la vacuna, Xavier Bosch, jefe del servicio de Epidemiología del Institut Català de Oncología (ICO) remarcó que no hay motivo para la alarma ni para detener la vacunación, que Gardasil "ha pasado por unos controles de calidad muy grandes". Lo mismo ha manifestado el fabricante, Sanofi Pasteur MSD.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de febrero de 2009