Apuntes

Debate sobre Bolonia en Alicante con el rector como espectador

La asamblea de estudiantes reclama un cara a cara con Jiménez Raneda

La Universidad de Alicante certificó ayer, por un lado, que la institución académica sigue siendo el estandarte de la crítica social por excelencia y, por otro, que un buen porcentaje de estudiantes cuenta con una información parcial del proyecto académico que marcará su futuro: el controvertido plan Bolonia. Ambas realidades afloraron ayer en el debate universitario que acogió el paraninfo del campus de Sant Vicent del Raspeig al que asistieron alrededor de unos 300 estudiantes (con un aforo para 1.000 personas). En la mesa, representantes de 11 colectivos estudiantiles moderados por la Síndic de Greuges, Emilia Caballero, ante un público con un destacado ánimo de participación. Mientras, el rector, Ignacio Jiménez Raneda, los vicerrectores, el defensor del universitario, Miguel Louis, y numerosos docentes asistieron como meros espectadores a un acto exclusivamente estudiantil. "Nuestro objetivo es tener un debate de este tipo, aunque con el rector", sentenció ayer el presidente del Consejo de Alumnos, Cristian Sirvent, tras la conclusión del acto.

Del debate se desprendía una opinión mayoritaria de rechazo entre los alumnos al proyecto Bolonia. Los que cuestionan el futuro plan basan su rechazo en la creencia de que la intervención de la empresa marcará la mercantilización de la universidad y, por consiguiente, abocará en la práctica a la institución a eliminar la rama de humanidades.

La férrea censura de los colectivos estudiantiles al proyecto por su carácter economicista se diluye cuando los alumnos abordan otros aspectos de la iniciativa como la necesidad de un cambio radical en la práctica docente y la equiparación de las titulaciones en el ámbito de la Comunidad Europea.

Pero no todos son reacios al futuro Espacio Europeo de Educación Superior. Cristian Sirvent, presidente del Consejo de Alumnos, manifestó que la declaración de Bolonia es una oportunidad para la universidad toda vez que facilitará la movilidad, el acceso al empleo y la formación. Sirvent enfatizó el protagonismo que a partir de ahora adoptará el estudiante en tanto que la práctica pedagógica requerirá de su participación además de resaltar la importancia de la homologación de los títulos. No obstante, apostilló: "Estamos de acuerdo con el plan siempre que se invierta lo suficiente para llevarse a cabo".

La Síndic consideró muy interesante y constructivo un debate en el que ha brillado el espíritu crítico de los estudiantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 12 de febrero de 2009.

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