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Reportaje:

La cara B de la moda

'Excluidos' de Cibeles montan sus escaparates alternativos en la Red

El próximo jueves arranca una nueva edición de la Cibeles Madrid De Moda Week, una cita donde desfilarán grandes nombres de la moda como Ágatha Ruiz de la Prada o Antonio Alvarado. Al mismo tiempo, se celebrará el EGO, una plataforma para diseñadores emergentes.

La pregunta es casi obligada: ¿qué hacen los creadores de la región que no tienen cabida en ninguna de las dos pasarelas? Beatriz Vera, de 29 años de edad, psicóloga y responsable del blog Con dos bolsas en cada mano (especializado en moda), lo tiene claro: "Se sacan las castañas del fuego". Esta chilena afincada en Madrid conoce al dedillo el mundo de la aguja y el hilo de la Comunidad. Es parte de la organización de la IV edición de la Pasarela Costello. Un escaparate de jóvenes diseñadores, que desde el pasado lunes y hasta ayer inundó de propuestas frescas la sala Costello, en la calle de Caballero de Gracia.

"Nos vamos a la 'web' Lamaison.es. Venderemos por Internet"

No es el único escaparate alternativo de la región: los creadores se movilizan (con la ayuda de salas, patrocinadores y escuelas de moda), montan ferias como Nomada Market (organizada por el bar La Boca del Lobo, la XII edición, terminó el pasado domingo) o Minimadelia (en abril, en la Casa de Campo) y desfiles en discotecas como Kapital. Algunas iniciativas surgen sobre el terreno (a través de Triball, el proyecto para revalorizar los alrededores de la zona Ballesta). Otras, como el So Fun Showroom (sofunshowroom.blogspot.com), lo hacen en Internet. Esta cita será la cara B de Cibeles: este viernes y sábado modistas como Mónica Lavandera mostrarán sus colecciones en el hotel Pullman.

La Pasarela Costello también es una iniciativa privada. "Suele costar 2.000 euros. Este año hemos conseguido un patrocinador: Arquette", explica Sara Navarro, portavoz de la sala. "Queremos que funcione como plataforma para jóvenes diseñadores que no tienen donde exhibir su trabajo", explica esta madrileña de 27 años.

Roberto Navazo desfiló el lunes. Dice sentirse desamparado. "Algunos no somos ni tan jóvenes ni tan noveles. Las pasarelas públicas como el EGO deberían buscar a artistas con una carrera demostrable", se queja. Navazo, de Ciudad Real y de 31 años, estudió moda en la Escuela número 2 de Madrid en 1998. Su oportunidad llegó en 2000. Creó el vestuario de Ana Torroja para su gira con Miguel Bosé. Trabaja de profesor de moda en el Instituto Europeo de Diseño (IED) y como productor de desfiles. "Cada colección cuesta unos 4.000 euros". Él es crítico con el EGO: "Desfilan alumnas mías sin experiencia y yo me quedo fuera. Nadie sabe con qué criterios seleccionan a los diseñadores. ¿Quién evalúa esos dossiers?".

Cuca Solano, directora de Cibeles y del EGO, responde: "Es falso que al EGO acceda gente por sus contactos. Durante tres meses llegan propuestas muy trabajadas, de calidad. El comisario Andrés Aberasturi se reúne con periodistas como Roger Salas o Álex Carrasco. Buscan gente que encaje, que pueda ser el futuro de la moda en España; diseñadores con trayectoria", asegura.

El Centro Superior de Diseño y Moda de Madrid o el IED ha formado una cantera de modistas. Sólo unos pocos saborearán las mieles del éxito. Respecto a la existencia de plataformas alternativas, el diseñador Modesto Lomba afirma: "Es normal que proliferen ferias y desfiles para creadores emergentes. Además, es saludable: es una garantía de futuro".

Pero los locales de Triball empiezan a desaparecer: La Intrusa y Maniquíes Urbanos cierran en un mes. "Ése era el pacto, cuando llegara otro comerciante que quisiera alquilar, nos iríamos", cuenta Andrea Álvarez, de la firma Berenbaum. Su línea se vendía en La Intrusa. "No desaparecemos, nos vamos todos a un piso en alquiler y a su web Lamaison.es, donde 50 diseñadores venderemos online".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de febrero de 2009