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Los escándalos que afectan al PP

Garzón encarcela a los tres cabecillas de la trama

La esposa de Correa dice que se hizo cargo de sociedades para hacer un favor

Los tres máximos responsables de la trama de corrupción que ha salpicado al PP de Madrid seguirán entre rejas. El juez Baltasar Garzón decretó ayer prisión incondicional contra Francisco Correa, presunto cerebro de la red de empresas que organizaban eventos para ese partido, su primo Antoine Sánchez y el ex secretario de Organización del PP en Galicia, Pablo Crespo.

El juez dejó libres a la mujer de Correa, María del Carmen Rodríguez, y a Felisa Isabel Jordán, ambas ex administradoras de cuatro de las sociedades investigadas, con la condición de que acudan al juzgado una vez al mes. A Carmen Luis, que también se encontraba en la lista de imputados, ni siquiera le impuso esa cautela.

Garzón considera que existen indicios racionales de que al menos cinco de esas personas han cometido presuntos delitos de malversación de caudales públicos, cohecho, prevaricación y blanqueo de capitales. La relación de Rodríguez y Jordán con la trama se basa en que ambas ocuparon puestos directivos en las firmas a través de las cuales se cometieron supuestamente los delitos.

Convivencia rota

La esposa del presunto cerebro de la trama confirmó ante el juez que fue administradora de las sociedades Special Events y Pasadena Viajes, pero aseguró que ostentó esos cargos sólo para "hacerle un favor a su amigo José Luis Izquierdo", el apoderado de ambas compañías, según su abogado, el ex fiscal Enrique Molina.

Rodríguez, que según el letrado llegó a declarar que simplemente firmaba lo que Izquierdo "le ponía encima de la mesa", negó que cobrara de las compañías investigadas y afirmó que el único salario que percibe procede de Construcciones Salamanca, la empresa de su padre, Emilio Rodríguez Bugallo, procesado en el caso Malaya por la corrupción en el Ayuntamiento de Marbella y fallecido el año pasado.

La mujer de Correa, que fue detenida junto a su marido y después puesta en libertad, manifestó también ante Garzón que su convivencia con el presunto cerebro de la trama se rompió hace más de cuatro años y que actualmente tramita su separación. El régimen matrimonial de ambos es de "separación de bienes" por lo que, según su abogado, "no tiene nada que ver con los negocios con su marido".

Respecto a su relación con Antoine Sánchez, reconoció que lo conocía, pero sólo porque es el primo de su esposo. Sobre su etapa al frente del gabinete del ex alcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega, afirmó que sólo se encargaba de relaciones con los medios y de la publicidad.

La misma suerte que Rodríguez corrió Jordán, ex administradora de Easy Concept y Good and Better antes de que las pasara a controlar Francisco Javier Pérez Alonso, hermano de Álvaro Pérez Alonso, el bigotes, presunto jefe de la red corrupta en Valencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de febrero de 2009