Reportaje:El futuro de la capital de Euskadi

Vitoria busca reinventarse en seis años

El Plan 2015 dibuja una capital ambiciosa - El Casco Medieval se configura como motor de una ciudad especializada en deporte de élite, congresos e innovación

Vitoria empieza a sentir el despertar de una conciencia de ciudad que puede transformarse en una urbe con atractivo, en un polo de gran atracción. Diseñada para sus ciudadanos como un espacio reconocido internacionalmente por sus servicios y sostenibilidad medioambiental, se ha quedado, sin embargo, difuminada con el paso del tiempo, sin personalidad identificable y con escaso tirón turístico.

Volcada más en la expansión de los nuevos barrios (Lakua, Salburua y Zabalgana) que en recobrar el pulso y la competitividad y en especializarse, aún no se ha librado de la somnolencia de esa pesada digestión. En treinta años, el consumo de suelo por habitante se ha triplicado, de los 32 metros cuadrados de 1970 a los 102 de 2007, cuando su población ni siquiera se ha duplicado, al pasar en ese mismo plazo de 137.500 habitantes a 230.585 (elevados a 232.477 según las últimas cifras oficiales a fecha 1 de enero de 2008).

La estrategia de la ciudad futura se dibuja en torno a cinco pilares
Los agentes sociales coinciden en que la capital se halla en una encrucijada

Más información

Un soberano atracón que, sin embargo, sólo ejerce como amplificador de algunos conflictos a los que se enfrenta y que le alejan de su auténtico ADN, el que conforman toda la historia de la ciudad con su arquitectura y la sostenibilidad como un derecho solidario de sus habitantes. Sin embargo, a esa Vitoria que concentra en su Casco Medieval las esencias de la ciudad gótica, con los ensanches renacentista, barroco, neoclásico y romántico, sus habitantes le han dado la espalda. Aunque se estudia en todas las universidades de arquitectura del mundo, para los habitantes de la capital apenas si representa un espacio ruidoso en el que se concentran gran parte de los conflictos sociales y algunos riesgos, como el de convertirse en un gueto casi exclusivamente de inmigrantes.

"Vitoria está en un momento clave, decisivo", opina el historiador Javier Ugarte. "Hay que ser creativo y generoso para crecer hacia dentro y hacia el exterior, moviendo con inteligencia sus recursos humanos e infraestructuras de todo tipo", añade.

Casi todos los agentes sociales coinciden en que la capital se encuentra en una encrucijada, justo en la antesala de la gran transformación que va a suponer el soterramiento de la vía férrea y la conexión con el sur y con Europa en alta velocidad.

Historiadores, urbanistas, arquitectos, sociólogos y muchos de sus vecinos echan mano del concepto de "reinventar" la capital alavesa e incentivar a los emprendedores que piensan en la ciudad, que ambicionan su desarrollo. Coinciden en que el Gobierno vasco ha de volcarse ya con la capital de Euskadi, reconocer su estatus de capitalidad y comprometerse con su desarrollo tras las fuertes inversiones que han reflotado Bilbao y dotado culturalmente a San Sebastián.

El Plan Director del Ayuntamiento, que marca la estrategia para desarrollar la ciudad hasta 2015, tiene como objetivo precisamente todo ello, con la pretensión de situar a Vitoria entre las ciudades europeas abiertas y dinámicas que saben aprovechar las oportunidades que ofrecen los nuevos tiempos y proporcionarle un tirón turístico que trascienda lo nacional.

"A la ciudad le falta chicha" apunta Isabel Garraza, una enfermera vitoriana, que constata que su ciudad no se ha librado todavía del lastre de su muy larga vinculación a la Iglesia y la milicia. Ese cordón umbilical la convirtió en una ciudad un tanto pacata y excesivamente volcada a su interior, sin ninguna ambición exterior, sin riesgo. Quizá por ello, el citado documento estratégico, que manejarán los directores de todos los departamentos municipales, propone una mirada de fuera adentro.

El arquitecto Adrian Bueno opina que el trabajo por hacer es ingente, pero que existe "material genético" como para "sacarle el mejor partido". Cree que hay que consolidar la capital "cosiendo mejor" las costuras que han dejado sus sucesivas expansiones y mejorar su articulación interna y externa. Y todo ello sin modificar el logro de ser una ciudad sostenible por excelencia, con un avanzado y revolucionario plan de movilidad como proyecto central, y volcada en la búsqueda de nuevas oportunidades.

El plan diseñado por el economista José Manuel Farto palneta cinco pilares para modernizar y refundar Vitoria.

El plan se postula como una apuesta por el crecimiento cualitativo sostenido y sostenible desde la capitalidad y la predisposición de Vitoria a colaborar en la creación de esa ciudad-región que es el País Vasco. Los cinco pilares del documento son los siguientes:

CAPITAL DE EUSKADI

El Ayuntamiento estima que, en cuanto capital de Euskadi, Vitoria está llamada a representar a toda la comunidad y por ello afronta el reto de vertebrarse mejor internamente, pero también con las otras dos capitales vascas y las comarcas de su entorno, echando mano de las infraestructuras que sean necesarias. El plan considera estratégico aumentar la relación entre barrios y espacios de la ciudad, entre el medio rural y el urbano, dentro de ese concepto de Euskal Hiria (Ciudad Vasca) en el que la proximidad supone igualmente complementariedad y colaboración con las otras dos capitales.

Lograda esa cohesión interna, Vitoria busca proyectarse al exterior a través de congresos, eventos y exposiciones, integrándose en redes internacionales y nacionales de ciudades y regiones, y potenciando Vitoria con su nueva marca VG (con el grafismo de la g de Gasteiz tumbada) como destino turístico, apoyándose en una mercadotecnia y una promoción atractivas.

NUEVAS OPORTUNIDADES

Bajo el epígrafe Ciudad-Espacios de oportunidad en la nueva economía, el Ayuntamiento propone la regeneración de espacios ahora afectados por infraestructuras como las vías férreas o ciertos polígonos industriales, con la vista puesta en las oportunidades derivadas de la nueva economía. Aquí se engloban el Proyecto Alhóndiga, que postula la conversión de las arterias más céntricas en una gran zona comercial capaz de competir con las tres grandes superficies de la ciudad: el Boulevard, Gorbeia y el centro comercial Lakua.

El proyecto más espectacular apuesta por cubrir con una estructura transparente de la plaza de España y de las calles Dato y San Prudencio. Además, el equipo de gobierno municipal ya está haciendo reserva de suelos productivos estratégicos, mejorando la calidad de los polígonos industriales existentes y rehabilitando los más antiguos y ligados a la trama urbana. En este epígrafe se encuadra uno de los ejes del desarrollo de la ciudad: la liberación de suelo que dejarán libre las vías del tren que cruzan la urbe de este a oeste cuando se soterre el ferrocarril, junto a los de la antigua circunvalación.

La reactivación del Casco Medieval es otro de los proyectos motores de la estrategia local. Gonzalo Arroita, quien impulsara con éxito la rehabilitación de la Catedral de Santa María con su Abierto por obras, se halla ahora al frente de este desafío. "El Casco Medieval de Vitoria es el recurso cultural más importante de Euskadi sin ninguna duda", asegura en una frase-lema que va a empezar a resonar en los departamentos culturales de todas las administraciones. La zona contará con una comisaría, nuevos servicios, infraestructuras como aparcamiento y se remodelará toda la parte alta, junto al Obispado.

El Ayuntamiento seguirá desplegando su red wi-fi en espacios apropiados para el desarrollo de la nueva economía y prevé poner en marcha un centro para el impulso, la difusión y la creación de servicios digitales.

Y ahí está también el nuevo Palacio de Congresos, Exposiciones y de las Artes Escénicas, ubicado en Lakua, que costará más de 150 millones de euros y que convertirá a este auditorio, tras todo el polémico proceso que lleva detrás, en un referente único en Europa por sus cualidades auditivas y escénicas. El Euskalduna de Bilbao costó 107 millones en 1999: el Kursaal, del mismo año, 95 millones, y el Baluarte de Pamplona, 93 millones en 2003.

CIUDAD DEL DEPORTE

Una de las especializaciones a las que aspira la capital alavesa pasa por convertirse en una ciudad ligada al alto rendimiento deportivo y al deporte de élite. Eso sí, partiendo de una apuesta por el deporte de base y la consolidación de la ciudad del deporte para todos, gracias a su potencialidad natural.

El punto de partida resulta espectacular. Vitoria cuenta con 33 zonas deportivas exteriores, cinco frontones, cuatro complejos deportivos y de ocio, 12 centros cívicos, seis polideportivos, el campo de futbol de Mendizorroza y el pabellón de baloncesto y multiusos Fernando Buesa Arena, entre otros diversos equipamientos.

El proyecto Kronos quiere convertir la urbe en un polo de atracción para los deportistas de élite que buscan mejorar sus prestaciones. En este apartado se incluyen proyectos como el Centro de Tecnificación Deportiva (el actual Palacio Europa reconvertido) o el Palacio de los Deportes Martín Fiz, en Mendizabala, cuya especialización ya estudia la empresa Make A Team, de la que son socios, entre otros, ex deportistas de primer fila como Juan Antonio Corbalán, Jorge Valdano o Andoni Zubizarreta. Y se prevé la creación de una residencia de deportistas de alto nivel que llevará el nombre de la gimnasta Almudena Cid.

CIUDAD INNOVADORA

Esta idea está llamada a ser el gran laboratorio que surtirá al resto de la ciudad, y, si tienen exito, al resto del mundo, de sus desarrollos en campos de gran potencial como el medio ambiente, la energía, las biotecnologías, el sector agroalimentario o las industrias del deporte. Para ello, el Ayuntamiento apoyará el Centro de Investigación Cooperativa de Energía, el denominado CIC Energygune, un referente europeo en I+D energética; creará un nuevo polo de innovación ambiental, y participará en la estrategia vasca relacionada con las biotecnologías del sector agroalimentario. Se potenciarán el instituto de investigación para el deporte asociado a la ciudad deportiva y un clúster de industrias deportivas con un polo de atracción de empresas sito al sur de la ciudad. La nueva Agencia de Innovación de Vitoria tendrá como objetivo optimizar la competitividad del tejido industrial existente.

CIUDAD SOSTENIBLE

Es el centro de gestión verde y los derechos ciudadanos. Su piedra angular es el plan de movilidad sostenible, que ha de cambiar la manera de relacionarse con una ciudad que apuesta decididamente por el peatón, el ciclista y el transporte público. Gestionará la estrategia contra el cambio climático y dictará las normas de sostenibilidad de los polígonos industriales, continuando, y consolidan el Anillo verde. En derechos ciudadanos, el plan se centrará en mejorar la situación social del Casco Medieval como espacio educativo, turístico y de convivencia de personas y culturas diferentes.

Una vista aérea de la capital de Euskadi con su Casco Medieval en el centro.
Una vista aérea de la capital de Euskadi con su Casco Medieval en el centro.PRADIP J. PHANSE

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 07 de febrero de 2009.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50