Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Un bosque llamado estopa

El dúo lidera la plantación de 10.000 árboles contra el cambio climático

Canallas, reivindicativos y también comprometidos con el medio ambiente. La rumba con acento catalán y sabor a barrio obrero de Estopa se pone al servicio de la causa ecológica. Los hermanos David y José Muñoz pondrán su sello a la plantación de 10.000 árboles en la ribera del río Llobregat, en Cornellà, al sur de Barcelona. El bosque llevará su nombre.

"Nos enorgullece bautizarlo", confiesan ellos desde Cornellà, donde han nacido, crecido y siguen viviendo. Serán profetas en su propia tierra cuando el próximo domingo darán buen ejemplo y, con los voluntarios del caso, plantarán 1.000 macetas de pinos y arbustos y sembrarán miles de semillas. Se trata de bolitas de arcilla que se lanzan al terreno según una antigua técnica japonesa. Los árboles tardarán unos cinco años en crecer y desplegar en pleno su potencial de sumideros de anhídrido carbónico. Pero se quedarán para siempre enfrente del nuevo estadio del Espanyol: "Conocemos bien la zona", cuentan. "Solemos correr por la ribera del río, y la verdad es que parece dejada por la mano de Dios. Queremos dar un paso para su rehabilitación".

La iniciativa nace de la amistad entre Tony Aguilar, que dirige desde los 40 Principales el programa Internight, y Óscar Rando, director de la Fundación Árboles, que lucha contra el cambio climático a través de plantaciones sostenibles. Una amistad que ya dio sus frutos en Leganés (Madrid), donde nació hace unos meses el bosque de Revólver.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 2009