Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:Mundial de Croacia

El gran descalabro

España pierde ante Corea y luchará por ser 13ª, su peor clasificación mundialista

El descalabro acabó por producirse. Se vislumbraba tras las derrotas frente a Suecia y Croacia. Pero nadie se atrevía ni siquiera a pensar que España podía perder ante Corea. Sin embargo, ocurrió. Mejoró la defensa, pero el ataque se estrelló una y otra vez frente a la agresividad de los asiáticos y los disparos o acababan en manos del portero o tocaban el palo o salían fuera, pero no entraban en la portería. Los nervios atenazaban a los españoles, la tensión se fue apoderando del equipo porque los de Valero Rivera no lograban despegarse. Y todo el mundo sabía que si se llegaba al final con un tanteador ajustado, ganar a los asiáticos sería muy difícil.

España sucumbió, perdió por un gol. Suficiente para que los campeones del Mundo de 2005 se vean obligados a luchar por la 13ª posición, junto a equipos de muy inferior calidad: Argentina, Cuba, Australia, Rumania y Kuwait. Nunca España había caído tan abajo en un Mundial. La peor clasificación se había producido en Islandia en 1995: la selección acabó 11ª.

ESPAÑA 23 - COREA DEL SUR 24

España: Sierra (Barrufet); Entrerríos (4), Ugalde, Rocas (5), Cañellas (1), Garabaya, Andreu (4), Morros (1), Juanín (2), Iker Romero (5, 1p), Ruesga (1) y Tomás.

Corea del Sur: Changyoung Park (Kang); Jeong (3), Sim (2p), Kim (2), J.Park (4), Changyong Park, S. Lee, Oh (5), Cho, Yu (2), Yoon, E.Lee y J.Lee (6,1p).

Marcador cada cinco minutos: 2-3, 4-5, 8-7, 10-9, 11-11, 15-14 (descanso), 17-17, 19-19, 20-19, 20-21, 22-22, 23-24.

Árbitros: Din y Maurentiu (Rumania). Excluyeron a J.Park, Oh, Ch.Park e Iker Romero.

Quinta y última jornada del grupo B. Spaladium Arena de Split: 4.000 espectadores.

¿Y Valero Rivera? Ahí, aguantando el chaparrón, intentando calmar a sus chicos

El descalabro es más doloroso, pues llega directamente después del bronce olímpico

La calidad técnica de los españoles y de los coreanos no es comparable. Los asiáticos basan toda su estrategia en la velocidad que imprimen a todas sus acciones. Pero les falta orden en muchas ocasiones y robarles balones en el ataque resulta relativamente fácil. España lo hizo. Y Sierra, que jugó como portero titular, contribuyó de forma decisiva en ello. Sin embargo, casi ninguna de las opciones de contraataque se resolvieron positivamente y cuando el ataque español tuvo que resolver ante la defensa formada, nunca lo consiguió.

Los coreanos obligaron al ataque español a hacer circular el balón en los 13 metros o a buscar combinaciones con los extremos o el pivote. El balón apenas circuló, los extremos ni se vieron, Andreu, el pivote, hizo lo que pudo, y la primera línea decidió resolver por su cuenta, con un insuperable desacierto. Hubo de todo, errores de pase, errores de recepción, lanzamientos al poste, tiros al cuerpo del portero, faltas técnicas en ataque. Todo el listado propio de un equipo principiante, no de una selección que acaba de ganar su tercera medalla olímpica.

¿Y Valero? Ahí, aguantando el chaparrón, intentando tranquilizar a sus jugadores, aferrándose a la defensa en 6-0 e intentando lanzar el contraataque. Sin embargo, no fue un problema de planteamientos. Valero Rivera ha fracasado en su primer intento, eso es indudable. Pero lo que ha quedado patente también es que o el nivel de los jugadores que acudieron a la llamada del ex entrenador del Barça no es tan alto como se pensaba o son incapaces de soportar la presión. Y lo más grave es que esto afecta tanto a los veteranos como a los más jóvenes. La renovación de la selección está siendo traumática. Igual que lo fue para otros países como Suecia, Dinamarca o Polonia, o como lo está siendo para Rusia, que ayer perdió también su clasificación. Pero en el caso español es más dolorosa porque el descalabro llega directamente después del bronce olímpico en Pekín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 2009