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El país de la bauxita

Los grandes grupos mineros internacionales Rio Tinto, Alcoa y Rusal se encuentran preocupados por la situación del primer exportador de bauxita del mundo y de cómo afectará a sus inversiones. La industria del aluminio depende en gran parte de Guinea Conakry. Rio Tinto Alcan es propietaria, junto a Alcoa, del 46% de la Compagnie des Bauxites de Guinée. Un portavoz informó ayer de que la producción no se ha visto afectada por la muerte del presidente Lassana Conté y declinó realizar comentarios sobre la situación política, según publica el diario Financial Times.

Rio Tinto lleva meses luchando por hacerse con un proyecto de extracción de hierro, otra de las riquezas guineanas, valorado en 6.000 millones de dólares y cuya licencia se encuentra ahora en el limbo. Una disputa legal anterior con el Gobierno de Conté sobre la dimensión del proyecto llevó al Ejecutivo a retirar a la compañía la mitad de la concesión en favor de un empresario israelí dedicado a los diamantes.

La crisis económica de Guinea Conakry, agravada este año por la crisis global, y la corrupción en el seno del Gobierno provocaron varias huelgas generales que pusieron contra las cuerdas a Conté, que reaccionó aplicando la ley marcial. Algunos analistas económicos temen que la situación política agrave la crisis económica y ponga en peligro las inversiones. Otros estiman que es una oportunidad para la mejora. Guinea Conakry posee la mitad de las reservas de bauxita conocidas. También es el segundo productor mundial. El sector minero, que incluye diamantes, genera el 70% de los ingresos del país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de diciembre de 2008