Cartas al director
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Otra verdad incómoda

Ante tantas recetas contra la crisis, me sorprende que en ninguna publicación se haga mención a la que, si no me equivoco, es la primera industria global en volumen de negocio. Se habla de refundar el capitalismo pero nadie menciona, como si no existiera, la industria que más gasto público ha generado y menos beneficios sociales ha reportado a la humanidad.

Se habla de una nueva ética, pero seguiremos gastando fortunas en armamento, guerras de destrucción masiva y misiones militares, que hasta ahora no han demostrado más que su fracaso en crear un mundo más seguro y estable.

Hasta he llegado a oír que una nueva guerra podría calentar la economía, y me pregunto si de eso trata esta nueva ética.

Estaría bien que además de la economía real, ahora descubriéramos que existe un mundo real, donde seguramente se matan más terroristas con planes de desarrollo y cooperación que con bombardeos selectivos.

Pero no, me temo que hay muchos y muy fuertes intereses que seguirán inflando esa otra burbuja, hasta que se caiga en la cuenta de que ni siquiera para la economía real resulta demasiado rentable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 21 de diciembre de 2008.

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