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Grupos antisistema atacan a la Policía Municipal en Centro

Unos 300 manifestantes destrozan la sede de Montera tras una protesta por la muerte de un joven en Grecia

La concentración de unos 300 jóvenes antisistema en la Puerta de Sol para protestar por la muerte de un chaval de 15 años en Grecia por un disparo de la policía concluyó con el ataque a una sede policial en plena calle de Montera y destrozos en Centro. La entrada de la oficina de la Policía Municipal en este distrito quedó destrozada después de que los manifestantes, sobre las 20.30, lanzaran tapas de alcantarillas, piedras y contenedores contra la cristalera del edificio, en la calle de Montera. Los disturbios continuaron después por las calles aledañas: rompieron lunas de bancos, volcaron contenedores y dañaron el mobiliario urbano. Los destrozos concluyeron unas dos horas después con nueve detenidos (dos menores), acusados de daños, desórdenes públicos y atentado contra los agentes de la autoridad, entre otros delitos, según fuentes de la Jefatura Superior de Policía.

Una lluvia de objetos rompió las cristaleras en menos de un minuto

"Parecía una batalla campal", explicó una vecina de la calle de la Montera

Los grupos antisistema habían protestado por la mañana ante la Embajada de Grecia por la muerte del joven de 15 años. En esa concentración no se produjeron altercados. Por la tarde, se convocaron entre ellos a través de mensajes de teléfono móvil. La cita era a las ocho de la noche en la céntrica Puerta del Sol. Esta manifestación carecía de los permisos de la Delegación del Gobierno en Madrid, ya que no había sido comunicada.

Unos 300 jóvenes se concentraron y comenzaron a andar por la calle del Carmen. La policía había desplegado a agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP, más conocidos como antidisturbios) por las calles aledañas. Según mandos policiales, la consigna era no estar junto a los manifestantes para que no se sintieran provocados.

Según iban andando, hacían pintadas en los edificios, en especial en los de los grandes almacenes. Delante llevaban pancartas en las que se podía leer "Madrid, terrorismo de Estado" o "Policía, culpable. Estado, cómplice". Los manifestantes giraron por la plaza del Carmen y llegaron hasta la Unidad Integral de Distrito (UID) de la Policía Municipal en Centro, en el número 16 de la calle de Montera.

Durante unos minutos, los jóvenes, que iban encapuchados o con pasamontañas para no ser identificados, estuvieron gritando "policía asesina" y consignas similares contra los agentes. Un manifestante pintó la palabra "asesino" con las letras invertidas para que pudieran ser leídas desde dentro. En un momento dado, uno de los concentrados lanzó una tapa de alcantarilla contra una de las cristaleras de la sede policial. A partir de ahí, cayó una lluvia de piedras, contenedores de basura y todo tipo de objetos, que destrozaron las lunas en segundos. "Ha sido todo muy rápido. Mientras estaban chillando contra la policía, uno de ellos ha empezado a lanzar objetos y le han seguido el resto. Parecía una batalla campal", explicó Aída García, una vecina de la zona.

Los agentes que estaban dentro del edificio aguantaron el ataque hasta que cesó parcialmente. Salieron con los cascos puestos y con las porras en la mano. Se iniciaron entonces carreras, en las que los policías detuvieron a seis jóvenes en plena calle de Montera, según explicaron fuentes municipales. "Dos policías han resultado heridos de carácter leve, con algún corte en una mano. Son cosas de escasa importancia", reconoció una portavoz del Ayuntamiento de Madrid.

Los agentes pidieron refuerzos y a los pocos minutos llegaron coches patrulla que estaban de servicio en las proximidades. También acudieron los antidisturbios que se encargaban de la seguridad, pero los manifestantes ya habían huido del lugar. El resto de jóvenes que pudo escapar subió a la carrera por la calle de Carretas. A su paso destrozaron lunas de bancos, quemaron algún cajero automático y arrasaron un quiosco de venta de cupones de la ONCE. También tumbaron contenedores y mobiliario urbano. Asimismo arrasaron algunos escaparates y rótulos luminosos de diversos comercios, según confirmaron fuentes policiales.

Las carreras se reprodujeron en las proximidades de Tirso de Molina, donde la policía detuvo a otros tres manifestantes. Gran parte de éstos se dispersaron por las calles de Duque de Alba y aledañas. La policía controló desde el aire con un helicóptero todo lo que ocurría. "La consigna que se habían pasado durante la marcha era que, si se veía algún coche de policía, había que machacarlo", explicaron mandos policiales. Gran parte de los manifestantes provenían del centro okupado en el número 49 de la calle de Atocha.

La algarada terminó sobre las diez y media de la noche, cuando los manifestantes ya se habían dispersado. El balance provisional que dieron anoche fuentes policiales era el siguiente: 12 bancos resultaron dañados, unos seis contenedores incendiados, un quiosco de la ONCE arrasado y bastantes escaparates atacados. El número puede aumentar en la mañana de hoy, según fuentes policiales.

Los nueve detenidos pasaron ayer a la Brigada Provincial de Información, en el distrito de Moratalaz, donde anoche fueron interrogados. Pertenecían a grupos anarquistas y a la Plataforma Anti-Bolonia. Ninguno superaba los 20 años de edad, según fuentes policiales. Los dos menores quedaron en libertad tras informar al fiscal y avisar a sus padres. Todos eran vecinos de Madrid o de municipios limítrofes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de diciembre de 2008