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Reportaje:30º aniversario de la Constitución

"Vale para 30 años más"

Los autores de la Ley Fundamental, al contrario que partidos y expertos, apenas son partidarios de unas pocas reformas, y no ven el debate maduro para abordarlas

En 30 años, España ha festejado de manera especial su Constitución cada cinco. Pero siete hombres lo celebraban cada año. Los siete diputados de la fotografía se han hecho otras fotos conmemorativas, han debatido de nuevo entre ellos, han escrito una y otra vez artículos sobre lo que cambiarían y lo que no. Cada vez que alguien plantea un problema constitucional, se acude a ellos para preguntarles. Ya nunca más.

La foto de los padres de la Constitución, los siete diputados que en 1978 elaboraron el texto básico que después se sometió a las Cortes y al pueblo, es irrepetible. Uno de ellos, Gabriel Cisneros, falleció en julio del año pasado a los 66 años. Tras mucho tiempo retirado de la vida pública, la familia de Jordi Solé Tura, de 78 años, reveló también hace un año que padece Alzhéimer. El despacho de abogados de José Pedro Pérez Llorca, de 68 años, informó de que ha tomado la decisión de no conceder entrevistas este aniversario.

Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, también de 68 años, declaró a RNE que no ve urgente ninguna reforma, y además "no se dan las condiciones políticas". De aquel grupo, los que han estado a disposición de los medios de comunicación han sufrido semanas agotadoras. Manuel Fraga, con 86 años, empezó a grabar entrevistas en septiembre. Desde finales de noviembre, ha dado prácticamente dos diarias que han desbordado su apretada agenda. Ayer mismo seguía recibiendo peticiones.

"Para mí lo más importante es el tema de las autonomías, porque por este camino se puede acabar como en los países del Este", dice Fraga. Lo dijo en su momento -su partido no apoyó el Título VIII de la Constitución sobre las autonomías- y lo repite 30 años después, convencido de que el tiempo le ha dado la razón. Opina que "el Estado autonómico pesa como una losa" para desarrollar el Senado. Está de acuerdo "en todas las reformas que propone el PP". ¿Algo más? "Las otras, que las defiendan ellos".

Gregorio Peces-Barba, de 70 años, atiende al teléfono con premura. Un grupo de estudiantes espera en la puerta de su despacho en la Universidad Carlos III para charlar también sobre la Constitución. "En aquel momento no pensábamos en la reforma, eso se ve unos años después", señala este catedrático que, con la perspectiva de tres décadas, señala que la Ley Fundamental "tiene buena salud, está bien" y sólo precisaría las reformas propuestas por el Gobierno: la sucesión, el Senado, la mención a la UE y la enumeración de las comunidades.

En cambio, considera que no son imprescindibles otros retoques en artículos como el referido al servicio militar o a la pena de muerte. "No son temas que produzcan problemas", asegura. Peces-Barba no duda en señalar que la receta para esa longevidad constitucional reside en un gran pacto social. "Era una Constitución muy bien organizada, el título de los derechos fundamentales y los títulos de los poderes del Estado, desde la Corona como una magistratura neutral, la organización del Ejecutivo, Legislativo y Judicial... Son el núcleo de un gran pacto social, que es más estable que una constitución que regule sólo aspectos concretos; lo importante es el gran pacto social, el acuerdo, el núcleo duro del consenso, y eso es lo que se mantiene (...)".

Miquel Roca (68 años) ha contestado a algunas entrevistas, como la que tuvo con este periódico, por teléfono desde su coche. Se dirigía, cómo no, a dar una conferencia sobre la Constitución. Le acompañaba Peces-Barba. Preguntado por lo que cambiaría de la Constitución, Roca responde a contracorriente. Si le apuran, nada. "Sólo estoy de acuerdo con la reforma del Senado. Pero con recelo, porque los partidos no están haciendo nada para avanzar en ello. Lo veo difícil".

Parece que el debate de las reformas no va con él. "Tengo mucha pasión por esta Constitución y no lo disimulo. Cada generación quiere dejar una impronta en los textos". Suena a recado para la generación de Zapatero y Rajoy. "Los grandes cambios no tienen que estar en la Constitución. A veces queremos cambiar la mayor porque no nos atrevemos a cambiar la menor".

Por no tocar, Roca no cree necesario reformar ni la sucesión a la Corona. "Hay una contradicción entre el artículo de la sucesión y el 14", que prohíbe cualquier discriminación por sexo. Pero el artículo 57.5, recuerda Roca, establece que "cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica". Esa contradicción entre dos artículos de la Constitución no es otra cosa que una duda de derecho. "Está muy claro. Se puede resolver en una ley", afirma Roca.

Los tres son apasionados de su herencia política. Roca cree que es su obligación explicar la Constitución a quien se lo pida por el resto de sus días. Pero además, de todas las opiniones que se pueden recoger en un aniversario de la Ley Fundamental, las de estos hombres son las más defensoras de la vigencia del texto, y de que las cosas importantes no se resuelven reformando constituciones. Pregúntese a Peces-Barba:

-¿Cree que hay Constitución para otros 30 años más?

-Yo creo que sí. No creo que yo lo vea, aunque me gustaría, pero sí, sí, yo creo que sí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de diciembre de 2008