Tocata para la reina Isabel

Condoleezza Rice se despide interpretando a Brahms

Aunque las relaciones diplomáticas entre el Reino Unido y Estados Unidos han desafinado en más de una ocasión durante la presidencia de George W. Bush, todo ha sido armonía en la que puede ser la última visita a Londres de Condoleezza Rice en calidad de secretaria de Estado estadounidense. Rice se despidió el lunes de los británicos interpretando al piano a Brahms, su compositor preferido, ante la reina Isabel en un salón del palacio de Buckingham. Al parecer, Condolee-zza Rice había expresado en alguna ocasión su deseo de tocar para la reina de Inglaterra antes de dejar su cargo. Y qué mejor ocasión que su despedida. "Todo ha sido organizado por los británicos y ha sido un regalo de despedida muy hermoso", declaró el portavoz de Rice, Sean McCormack.

La secretaria de Estado estuvo acompañada al violín por Louise Miliband, esposa del jefe de la diplomacia británica, y por tres músicos de la Orquesta Sinfónica de Londres. La reina, que se hizo acompañar de uno de sus perritos corgi, obsequió a Condoleezza con una grabación del concierto que acababa de ofrecer.

Rice aprendió a tocar el piano de la mano de su madre, y a los 15 años interpretó el Concierto en re menor de Mozart con la Orquesta Sinfónica de Denver como premio al ganar una competición escolar. Quiso seguir estudiando música en la universidad, pero luego acabó decantándose por la política. Aunque es bastante habitual que toque en reuniones privadas y con amigos, Condoleezza Rice rara vez sube al estrado en público. Sin embargo, este mismo año tocó en Aspen, en el Festival de Música de Colorado, y en julio de 2006 repitió también ante una audiencia de diplomáticos asiáticos en una cumbre del grupo ASEAN en Kuala Lumpur (Malasia). Y en abril de 2002, siendo entonces consejera de Seguridad Nacional, el consagrado chelista Yo-Yo Ma le pidió que le acompañara al piano en el Constitution Hall de Washington, cuando le hicieron entrega de la Medalla Nacional de las Artes. También entonces, como casi siempre con Condoleezza Rice, sonó Brahms.

Isabel II felicita a Condoleezza Rice tras su concierto.
Isabel II felicita a Condoleezza Rice tras su concierto.REUTERS

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