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Militares españoles matan a un soldado afgano que no se identificó

El fallecido trataba de incorporarse con un coche a un convoy del Ejército

Las tropas españolas han abatido a tiros a un soldado del Ejército de Afganistán y herido a otros dos. Ocurrió a las seis de la madrugada del domingo, cuando los militares españoles escoltaban a un convoy del Ejército de ese país desde la base de Camp Zafra hasta la localidad de Farah. Circulaban a 50 kilómetros al sur de Herat cuando vieron a un coche que se desplazaba en sentido contrario y a gran velocidad, según fuentes del Ministerio de Defensa.

"Era de madrugada, de noche cerrada, y todo lo que veían los soldados españoles eran los faros de un vehículo que avanzaba hacia ellos rápidamente", relató un portavoz de Defensa. "Al no responder a los repetidos avisos para que se detuviera y se identificase, los militares, cumpliendo las normas de enfrentamiento, se vieron obligados a abrir fuego".

La víctima no atendió los "repetidos avisos" para detenerse, según Defensa

Al acercarse al vehículo, los españoles, miembros del equipo de 52 instructores que forman a los militares afganos, comprobaron que se trataba de un coche del Ejército Nacional de Afganistán, que uno de sus ocupantes había muerto a consecuencia de los disparos y que otros dos estaban heridos. "Intentaban incorporarse al convoy, pero conduciendo de una forma muy imprudente. Ha sido un desgraciado y desafortunado error", añadió el portavoz.

Los heridos fueron evacuados en helicóptero y trasladados al hospital Role-2 de Herat. Se encuentran fuera de peligro.

El incidente se produce menos de un mes después de la muerte, en un ataque suicida, de dos soldados españoles miembros de la misma unidad que ayer abatió a tiros al soldado afgano. El cabo Rubén Alonso, de 30 años, y el brigada Juan Andrés Suárez García, de 41, murieron el pasado 9 de noviembre en un ataque suicida cuando regresaban de Farah, la misma localidad a la que ayer se dirigía ela la que ayer se dirigía el convoy afgano. Y en la misma carretera, la Ring Road, principal arteria del país asiático.

Entonces, el suicida, un muchacho de 18 años, hizo estallar una furgoneta tres metros antes de colisionar con el blindado que conducía el cabo Rubén Alonso y en el que viajaba el brigada Suárez García, jefe del pelotón. La furgoneta iba cargada con 30 kilos de TNT y 150 kilos de metralla. Anteayer, los soldados españoles abrieron fuego cuando el vehículo se aproximaba a ellos a toda velocidad y sin identificarse.

Las muertes de Alonso y Suárez elevaron a 82 el número de militares españoles muertos en Afganistán, donde España tiene casi 800 soldados. Este año está siendo el más sangriento para las tropas desde que, en 2001, se produjo la invasión del país. Hasta el momento, han sido contabilizados más de 4.000 muertos en acciones violentas, entre ellos muchos civiles. De hecho, antes del atentado suicida del pasado noviembre, las tropas españolas ya habían respondido a numerosos ataques en la zona, y matado a varios insurgentes.

El cabo Alonso y el Brigada Suárez pertenecían al Equipo de Enlace e Instrucción Operativa (OMLT) español que instruye al Ejército afgano. Igual que los militares que mataron el domingo al soldado de ese país que se aproximaba sin identificarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de diciembre de 2008