Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ley de educación lleva a la calle la división entre los socios del tripartito

ERC e ICV se suman a una protesta para "mejorar" el proyecto de Maragall

Al consejero de Educación, Ernest Maragall, no le han servido de nada las advertencias que lanzó a Esquerra Republicana (ERC) y a Iniciativa per Catalunya (ICV). Pese a las regañinas de la víspera, los socios de gobierno del PSC se sumaron ayer a la protesta para exigir mejoras en la futura ley de educación. Unas 1.500 personas -5.000, según los organizadores- se concentraron frente al Parlament para que se garantice el carácter "gratuito y público" de la educación.

Hace dos semanas, unas 17.000 personas salieron a la calle para mostrar su rechazo a la ley. UGT y CC OO se desmarcaron de aquella protesta porque no se oponen frontalmente a la iniciativa de Maragall, sino que pretenden "mejorarla" en algunos aspectos. Estos dos sindicatos lideraron la protesta de ayer, junto a asociaciones de profesores, de padres y de alumnos, que aprovecharon para pedir que se destinen "más recursos" a la enseñanza pública.

La primera ley de educación de Cataluña se debate ya en el Parlament. Las entidades han presentado sus enmiendas, han recogido 10.000 firmas y han logrado la adhesión de 3.000 centros y entidades. Ahora esperan que los grupos políticos recojan el guante. De momento, han logrado que Iniciativa y Esquerra estuvieran presentes en el acto de ayer en el parque de la Ciutadella, que estuvo marcado por el ambiente festivo. Aunque con tonos muy distintos, el concurso de los dos partidos evidenció la soledad en la que el consejero afronta la tramitación de su proyecto estrella. CiU aprovechó para hurgar en la división del tripartito. Su diputada Irene Rigau tildó de "atípico" que los socios de Montilla se sumaran a la protesta.

ICV y ERC optaron, eso sí, por maneras muy distintas de exhibirse. Los ecosocialistas llamaron la atención con banderas y trípticos informativos. La plana mayor de la coalición, de hecho, estaba allí. Los republicanos, en cambio, optaron por un perfil bajo y enviaron a la protesta al portavoz en la Comisión de Educación en el Parlament, Josep Maria Freixanet.

Hubo distinta intensidad en las formas, pero también en el contenido. "Venimos a escuchar lo que dice la ciudadanía y nos esforzaremos para que haya el máximo consenso", justificó Freixanet, quien matizó que su partido "no entra a valroar" las reivindicaciones de los convocantes. Más rotundo fue el diputado en el Congreso y número dos de ICV, Joan Herrera: "Queremos igualdad de condiciones, derechos y obligaciones entre las escuelas públicas y las concertadas. Quien debe moverse ahora es el Gobierno", añadió.

"Maragall ha preferido pactar con los lobbies de la educación privada. Esperamos que el Parlament sepa escuchar lo que él no ha sabido", afirmó el secretario general de CCOO, Joan Coscubiela. Su homólogo en UGT se expresó en una línea similar y pidió que la ley retome la senda fijada por el Pacto Nacional por la Educación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de diciembre de 2008