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Reportaje:

La tumba de Hitler está en Chantada

Creadores y actores conocidos participan gratis en el rodaje de 'O labirinto ario'

Hitler no murió en el búnker en 1945. Lo hizo un año más tarde en Nogueira de Chantada, y allí sigue enterrado. Huyó con sus hombres de confianza en submarino, emergió a la superficie en Vigo y se refugió en el pazo de Tor (Monforte), donde halló el cobijo y el apoyo absoluto de la marquesa Margarita, íntima amiga de Franco. El caudillo, al tanto de la presencia de los nazis en tierras de Lugo, consiente que construyan el V Reich en Galicia. Margarita, mientras tanto, permite que dos científicos alemanes realicen experimentos genéticos en el sótano. Casualmente, o más bien todo lo contrario, se deja caer por la comarca una raza superior de extraterrestres. Los humnitas, oriundos del planeta Hummo (que se puso de moda en todo el mundo allá por los años 50), llegan en platillo volante y traen bajo el brazo el secreto de la clonación humana. A estas alturas, Hitler ya cría malvas en Nogueira, pero los suyos se han hecho fuertes y el futuro parece que vuelve a ser para los arios.

Chantada hace 'rural underground', y subtitula sus películas en inglés

El Führer llega a Vigo en submarino y con apoyo de Franco funda el V Reich

El final no se cuenta porque no deja Alfredo Pardo, productor y director de la película, pero en el medio habrá incluso rituales satánicos en la cripta romana de Santa Eulalia de Bóveda. Y la mano cortada de una dama. Todo es posible en O Labirinto ario, un corto bastante largo (25 minutos), que se rueda, seguramente hasta enero, en Tor, Santa Eulalia, Belesar, y varios exteriores de Chantada. La idea original es de Pardo, pero el guión lo escribió Ana Belén Diz Paseiro, que ahora trabaja como guionista en TVG.

El logotipo de Chantada films es esa hache extraña que lucen en la pechera los alienígenas del planeta Hummo. Porque Hummo fue en su momento un "experimento sociológico" de intelectuales de todo el mundo, que alimentaron la leyenda a ver cuánto daba de sí. Y Chantada films es también una prueba empírica, que intenta demostrar hasta dónde puede llegar un pueblo sin cine que se empeña en hacer cine.

Chantada films es una asociación que "trabaja por amor al arte y da pérdidas". Sin subvenciones, por el simple deseo de hacer cortos con actores gallegos y en gallego, aunque subtitulados en castellano e inglés, "para exportar y, si cuadra, llevar algún premio en festivales". En Punto e final, la anterior cinta (cinta, porque en 1999 aún grababan en VHS), participaron 200 vecinos y ya colaboraron algunos artistas. Ahora, en O Labirinto ario, intervienen 30 personas y nadie cobra, aunque esta vez el ayuntamiento "paga la dormida" de los que vienen de fuera.

Participan actores como Alejandro Carro o Julio Cela, este último con doble papel, porque encarnará al doctor Manfred y al mismísimo Führer. Para Uxía Blanco estaba reservado el papel de marquesa, pero "le salió un choio en Madrid" y acaba de avisar que no puede. En su lugar, estará Mela Casal. Y del Caudillo hará "el mejor doble de Franco" que hay en el mundo, el monfortino Ramón Pérez, que ya hizo este papel en Crónicas Marcianas y series como Libro de Familia. A Ramón no hace falta caracterizarlo. Es clavadito a Franco "lo mires por donde lo mires".

No hubo que insistirle a nadie. "Todos se apuntaron", cuenta el director, que lleva un año, en las horas libres que le roba a la familia y siempre fuera de su jornada en la fábrica, pidiendo permisos y haciéndose con el atrezo. Los trajes nazis son austríacos y auténticos. Los compró en mercadillos y tiendas de reliquias militares. Las botas se las prestaron los motoristas de la Guardia Civil. Hay condecoraciones y medallas de verdad (aunque algunas sean de la División Azul), además de vajillas y muebles de época que estaban en Tor. En aquellas camas con dosel ya se rodaron antes varias películas, entre ellas Beatriz (1976), de Gonzalo Suárez, con Carmen Sevilla y Nadiuska. En los próximos fines de semana, el pazo se verá invadido por los nazis. Las esvásticas colgarán de los balcones. Las banderas ondearán en el jardín y en el laberinto de losa que hay en Tor y da nombre al corto. Los visitantes ya "miraban mal" la semana pasada.

Las probetas son las de la clase de Química del instituto Lama das Quendas. Y la mano cercenada de señorita la hizo Dorian, el escultor en látex que trabaja para el Cuarto Milenio de Iker Jiménez. El especialista será, además, el encargado de supervisar los efectos especiales. El músico Sergio Pena llamó ofreciéndose para componer la banda sonora, y Miguelanxo Prado pintará el cartel. "En Chantada hacemos rural underground", presume el director, "y todo el mundo quiere estar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de noviembre de 2008