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Apuntes

No todo en el campus es Bolonia

La movilización no se impone en las urnas fuera del núcleo de Humanidades

La movilización anti-Bolonia logró aumentar la participación en las elecciones de alumnos celebradas ayer en la Universitat de València. El número de votantes creció, pero, al igual que ocurrió con la jornada de huelga y la manifestación de la semana pasada, la respuesta no fue ni de lejos masiva. Hubo centros donde la participación registró un aumento cercano al 25% de los votos, como en Ciencias Sociales, pero el número de votantes no pasó por ello de 440 de un total de 3.571 censados.

Las asambleas anti-Bolonia barrieron allí donde han sido fuertes desde el inicio de la revuelta, como en Filosofía, o en Historia. En esta última lograron el 84% de los votos a la junta de la facultad. Pero el movimiento encajó una derrota muy severa en las grandes facultades de Tarongers, Derecho y Economía. En esta última, Campus Jove, el sindicato vinculado al PSPV-PSOE, que ha criticado el movimiento, no sólo no perdió representantes claustrales, sino que los aumentó. En Derecho se produjo una circunstancia inédita: el partido más votado fue Generación Universitaria-EPLE, una asociación conservadora a la que algunos asocian al PP.

Los resultados, a la espera de lo que confirmen los datos oficiales, que se dan a conocer hoy, revelan una gran fragmentación en la opinión de los alumnos en función de cada campus y de cada carrera. La movilización contraria al proceso de Bolonia sigue encontrando grandísimas dificultades para abrirse paso más allá de las facultades donde el malestar (por ejemplo por el mal encaje de sus titulados en el mercado laboral) previo creaba las condiciones propicias.

La misma naturaleza de la protesta, organizada en asambleas de cada centro, con un espíritu más bien libertario, parece haber frenado también sus aspiraciones electorales: los distintos actores anti-Bolonia se han presentado a las elecciones con una sopa de siglas, que en muchas ocasiones se duplicaba con candidaturas distintas dentro de la misma facultad según la votación fuera a claustro o a junta de facultad.

Los resultados parecen indicar también que la duración de la movilización ha acabado por despertar, asimismo, una corriente contraria, lo que explicaría lo ocurrido en Tarongers. Campus Jove, a pesar de algunas previsiones, sufrió cierto desgaste electoral pero no sólo no se hundió sino que parecía en condiciones de ser el que más representantes va a sentar en el claustro.

A pesar de que la ocupación del rectorado y la interrupción, el miércoles, de la reunión del consejo de gobierno de la universidad podía hacer temer lo contrario, la jornada electoral transcurrió sin incidentes graves. Lo único relevante, a primera hora de la mañana, fue el intento de desalojo de la acampada del campus de Tarongers, a la que opusieron unos 60 alumnos de forma pacífica. La cosa no pasó de ahí. En Sociales, Valencia Universitaria denunció un fraude electoral, que obligó a retirar parte de las papeletas.

Las claves de las elecciones

- La movilización anti-Bolonia no logra imponerse más allá de las facultades en las que nació, especialmente en Filosofía e Historia.

- La participación aumenta, pero se queda muy lejos de ser masiva. Hay que tener en cuenta que el año pasado se quedó en un 10%.

- Los conservadores ganan en Derecho, mientras que en Economía avanzan junto a Campus Jove, vinculado al PSPV-PSOE. Las dos grandes facultades de Tarongers suponen 24 de los 75 claustrales en juego.

- El carácter asambleario del movimiento anti-Bolonia y la fragmentación de candidaturas resta eficacia electoral. Allí donde se presenta de forma unitaria, como en la junta de la Facultad de Historia, superan el 80% de los votos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de noviembre de 2008

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