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Dos ediles implicados en Astapa hacen la guerra al nuevo alcalde

Uno de ellos le acusa de hacer fijos a cargos de confianza

El último pleno del Ayuntamiento de Estepona (Málaga) sirvió el viernes para que dos concejales implicados en el caso Astapa declararan abiertamente la guerra al nuevo alcalde de la ciudad y antiguo compañero de equipo de gobierno, David Valadez (PSOE). Los ediles Marisa Rodríguez y Francisco Zamorano, ambos en libertad con fianzas de 50.000 euros y suspendidos de militancia en el partido socialista, arremetieron contra la gestión del regidor denunciante de la trama corrupta reconociendo que sacaron a la luz supuestas irregularidades que atañen a su jefe de gabinete y acusándole de maniobrar para contratar como fijos a cargos de confianza.

El ex edil de Hacienda, Francisco Zamorano abrió fuego. Acusó a Valadez de contratar como fijo a uno de los cargos de alta dirección despedido y de promocionar un plan de austeridad que no había tenido reflejo en las cuentas de Hacienda. Tildó de "demagógicas" las apariciones del regidor en los medios anunciando recortes y aseguró que el número de teléfonos móviles no ha bajado con su gobierno, como dijo, sino que hay 23 nuevas líneas.

Valadez anunció una "nueva denuncia" contra el edil Zamorano

En una breve intervención Valadez anunció que esta semana interpondrá una "nueva denuncia" contra Zamorano. El edil le respondió con un tono más encendido acusándole de tener "mandíbula de cristal" para aceptar las críticas de su "desgobierno".

El siguiente asalto lo protagonizó la ex edil de Playas, Marisa Rodríguez. La concejal, ahora en la oposición, pidió el cese del jefe de gabinete de alcaldía Luciano Sánchez porque supuestamente falseó la fecha de construcción de su vivienda para darle visos de legalidad.

Rodríguez denunció la incongruencia de Valadez al mantenerlo en su puesto después de que este caso haya saltado a la luz y el hecho de que haya relegado a tareas administrativas a un grupo de técnicos municipales por estar implicados en el caso Astapa.

La edil contó que ella misma había ido al Registro de la Propiedad para pedir información de la casa del jefe de alcaldía y que también había solicitado unas fotos aéreas al Centro Nacional de Información Geográfica.

"Mi obligación era denunciarlo. Tenía dos opciones, ir a los tribunales o a la opinión pública. Escogí la segunda", dijo Rodríguez.

Según las informaciones publicadas en dos medios locales vinculados a imputados en el caso Astapa, el jefe de gabinete declaró ante notario en 2007 que una construcción de su propiedad tenía cinco años de antigüedad, algo que se contradice con unas fotografías aéreas tomadas en 2004 en las que no aparece. Tras su difusión, Valadez anunció que abriría un expediente para investigar el casi.

El regidor se desquitó en una rueda de prensa convocada después de seis horas de pleno. "Zamorano no puede darme lecciones de moralidad. Lo que dice es totalmente falso. No he llegado a acuerdos a espaldas de nadie para readmitir a personas", arrancó. "Mi jefe de alcaldía no tiene ninguna imputación. Ella [Rodríguez] sigue siendo concejal de Estepona. Se le pidió el acta y no la entregó. Lo que tendría que plantearse es por qué, entre 200 expedientes sobre construcciones diseminadas, se interesó por el caso de mi jefe de gabinete. ¿Es o no es un deseo de revancha que surge como consecuencia del caso Astapa?", preguntó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de noviembre de 2008