El 20-N saca los símbolos a la calle

Antifascistas y falangistas coinciden en el centro sin que se registren incidentes

Había temor a una noche movida en Madrid. El corazón de la ciudad acogió ayer dos manifestaciones de corte radical. Una contra el fascismo y el capitalismo, la otra, organizada por La Falange para reivindicar la figura de José Antonio Primo de Rivera. Ambas con apenas cuatro horas de diferencia. Las dos transcurrieron sin embargo sin incidentes.

A partir de las seis de la tarde, pequeños grupos de jóvenes de extrema izquierda se fueron reuniendo junto a la estación de Atocha. Allí se encontraron con un fuerte dispositivo policial compuesto por una veintena de agentes antidisturbios que se dedicaron a registrar e identificar a los manifestantes en los instantes previos a la marcha, que debía llevarles hasta la Glorieta de Legazpi.

La protesta, bajo el lema "El capitalismo no se refunda, se destruye" y organizada por la Coordinadora Antifascista de Madrid, congregó a cerca de un millar de personas -4.000 según los organizadores- que no cesaron de lanzar gritos como "fachas no" o "Madrid será la tumba del fascismo". También recordaron a Carlos Javier Palomino, el joven asesinado hace un año en la estación de metro de Legazpi por un militar cuando se dirigía a reventar una manifestación del partido de extrema derecha Democracia Nacional. En esa misma estación los manifestantes colocaron varios ramos de flores y lanzaron proclamas en memoria del joven asesinado. Posteriormente leyeron un comunicado que animaba a derrotar al fascismo y culpaba al sistema capitalista de la actual crisis económica.

Por otro lado, junto a la plaza de Colón, alrededor de 200 falangistas se concentraron para recordar la figura de José Antonio Primo de Rivera. Tras un discurso del secretario de acción política de la formación, Ricardo Sáenz de Ynestrillas, iniciaron una marcha que debía llevarles en primer lugar hasta Moncloa y desde allí al Valle de los Caídos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 22 de noviembre de 2008.