Aznar, sobre Bush: "La historia le hará justicia"

Cree que su "éxito" es que no haya habido más ataques como el 11-S

George W. Bush está a punto de abandonar la presidencia de EE UU en uno de los niveles de popularidad más bajos de la historia de ese país. Su partido, el republicano, se ha hundido en las elecciones por culpa, según la mayoría de los analistas, de su legado: dos guerras abiertas y la mayor crisis financiera desde 1929. El presidente ya ha anunciado que se dedicará a escribir un libro para defender sus "duras decisiones", cómo las tomó y por qué.

Pero antes, su amigo José María Aznar, ex presidente del Gobierno de España, fiel a su defensa sin matices del que fue su compañero en la foto de las Azores, publicó ayer en el diario conservador francés Le Figaro un artículo que, bajo el título "Lo que le debemos a Bush", es una especie de breve hagiografía del presidente estadounidense que concluye con un augurio: "La historia le hará justicia". La frase recuerda a la que Fidel Castro pronunció en 1953, durante su alegato final ante un tribunal de la dictadura cubana que le juzgaba por el asalto al cuartel de Moncada: "Condenadme, no importa. La historia me absolverá".

El argumento de defensa de Aznar arranca del 11 de septiembre de 2001, el día que los terroristas destruyeron las Torres Gemelas. Para el presidente de honor del PP, ese "día de la infamia" marcó el final del "sueño de la libertad sin amenazas". Bush, según Aznar, ha acertado en la lucha contra el terrorismo: "El hecho de que dentro de unas semanas pueda entrar el poder a su sucesor sin que EE UU haya sufrido un ataque similar [AL 11-S]es una prueba de éxito. Ha hecho de la defensa y la extensión de la libertad en todos los campos el centro de su actividad política".

En la línea de defensa que no muestra ni siquiera una duda o un mínimo de crítica, insiste en la "gran contribución" de Bush a "la supervivencia de la libertad en las naciones que la disfrutaban y para promover que se extienda a tierras condenadas durante demasiado tiempo a la tiranía y la barbarie".

Aznar llega a decir que Bush en realidad estaba luchando por las ideas y valores que inspiraron la revolución francesa, y concluye que ahora "hay menos dictadores asesinos" que cuando tomó posesión el presidente. "En el momento del adiós, que muchas veces va unido a ingratitudes, me parece justo reconocer que George W. Bush ha marcado el camino que debemos seguir en estos tiempos oscuros y difíciles, pero también de esperanza. No deja su mejor legado, el legado de la libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 14 de noviembre de 2008.

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