El Kremlin abre la puerta a un nuevo mandato de Putin de seis años

La Constitución rusa se reformará para ampliar los periodos presidenciales

Al Kremlin le ha entrado prisa por enmendar la Constitución con el fin de extender el mandato del presidente (jefe del Estado) de cuatro a seis años. Ayer, Dmitri Medvédev, el titular del cargo, envió a la Duma Estatal (Cámara baja del Parlamento) un proyecto de ley a este efecto, según informó su servicio de prensa. La iniciativa, que Medvédev formuló hace menos de una semana, es interpretada por medios de la Administración como un paso hacia el retorno a la jefatura del Estado de Vladímir Putin, el actual primer ministro.

Putin fue presidente de mayo de 2000 a mayo de 2008, es decir, dos mandatos seguidos de cuatro años, lo máximo previsto por la Constitución, que no se pronuncia sobre la posibilidad de retornar al cargo tras una alternancia. La Ley Fundamental rusa, de corte presidencialista, se aprobó en referéndum en diciembre de 1993, y las únicas enmiendas que ha sufrido en casi 15 años han sido precisiones terminológicas territoriales.

Con algún pretexto, Medvédev podría dejar su puesto de forma anticipada
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Para muchos altos cargos rusos, la propuesta de extender el periodo presidencial fue una verdadera sorpresa que Medvédev no compartió con su equipo antes de dirigir su primer discurso sobre el estado de la nación al Parlamento. El líder trató de minimizar el tema y aseguró que no se trata de una "reforma", sino de una "corrección" y una "puntualización" de la Ley Fundamental. La "necesidad de estabilidad", su argumento, encaja mal con la campaña contra la corrupción que propugna.

El actual presidente no ha formulado la iniciativa para sí mismo, sino para Putin, la persona al que tiene que agradecer el cargo que ocupa desde mayo, opinan medios próximos al Kremlin, según los cuales, con algún pretexto todavía por determinar, Medvédev podría dejar la presidencia anticipadamente sin llegar a agotar sus cuatro años.

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El primer ministro es considerado el verdadero hombre fuerte del país, y aventaja al presidente en varios puntos en los sondeos de popularidad. Putin no se limita a las tareas económicas de su competencia, sino que también aborda asuntos internacionales que incumben al presidente. Él -y no Medvédev- fue el primero en viajar al Cáucaso en agosto para evaluar la crisis con Georgia. Los noticiarios televisivos y los visitantes extranjeros de peso reparten su tiempo entre ambos y el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, se ha referido al tándem Medvédev-Putin con la expresión "nuestros dos líderes".

Hasta la escenografía del discurso anual al Parlamento fue alterada este año para que el primer ministro no se viera relegado en el protocolo por debajo de los jefes de las cámaras. Putin, además, es el líder del partido Rusia Unida (RU), mayoritario en la Duma.

El servicio de prensa del Kremlin informó también de que Medvédev envió al Parlamento otra enmienda constitucional para prolongar el mandato de la Duma de cuatro a cinco años, así como una ley sobre "las competencias de control de la Duma Estatal en relación al Gobierno" y enmiendas en la legislación sobre el Gabinete.

La propuesta de Medvédev será aprobada en breve tiempo, seguramente antes de fin de año, según distintos cargos de RU. Para entrar en vigor, necesita de una mayoría cualificada de dos tercios en la Duma y de tres cuartos en el Consejo de la Federación (Cámara alta), así como de dos tercios de las regiones. El jefe del Comité de Legislación Constitucional de la Cámara baja, Vladímir Pliguin, dijo que el proyecto se examinará "de forma prioritaria".

"¿Para qué tenemos que apresurarnos tanto?", se preguntaba Guennadi Ziugánov, el líder del Partido Comunista, favorable a que el Parlamento se concentre en la resolución de problemas financieros y económicos prioritarios para el país. Ziugánov quiere hacer depender la aprobación de la enmienda presidencial de la legislación para reforzar las funciones de control de los parlamentos a todos los niveles. Para Liudmila Alexéyeva, del grupo de Helsinki de Moscú, la modificación del mandato presidencial crea una "situación poco sana" y va en contra de la "modernización".

Medvédev, durante una reunión ayer en el Kremlin.
Medvédev, durante una reunión ayer en el Kremlin.EFE

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Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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