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Cambio en la Casa Blanca | Los derrotados

Palin llama estúpidos a los asesores de McCain que la culpan de la derrota

"Es cruel. Es miserable. Son poco profesionales", afirma la gobernadora

De vuelta a su despacho en Alaska, Sarah Palin tuvo el viernes una respuesta para aquellos asesores de John McCain que han filtrado a la prensa informaciones que han puesto en evidencia la falta de preparación de la gobernadora para su andadura como candidata a la vicepresidencia: "Es cruel. Es miserable. Es poco profesional. Y esos tipos son unos estúpidos", dijo ella.

Palin se ha liberado finalmente del férreo control al que la sometía el equipo de McCain, que durante semanas la escondió de los medios de comunicación. El viernes, en la sede del gobierno de Alaska en Juneau, abrió las puertas de par en par a los medios y cargó contra los asesores que han tratado de culparla de la debacle republicana.

La gobernadora desmintió que, tal y como había informado el canal de televisión Fox News, no supiera que África es un continente y que los integrantes del Tratado de Libre Comercio (TLC) de América del Norte son México, Estados Unidos y Canadá. "Recuerdo haber tenido una discusión al respecto con dos de las personas que me prepararon para el debate ", dijo. "Pero tuvimos una discusión sobre el TLC, no fue algo como: '¡Dios mío, no sé quiénes conforman el TLC!".

También negó el rumor de que el Partido Republicano haya enviado a un grupo de abogados a Alaska a investigar cuánto costaron en realidad los vestidos que compró para la campaña. Según la revista Newsweek, el precio superó con creces los 150.000 dólares (115.000 euros) que calculó inicialmente la campaña de McCain.

"No hay ninguna auditoría sobre la ropa, excepto cuando limpiaron el compartimento de carga del avión. Querían que organizara las prendas en mi casa, las empaquetara y las mandara de vuelta", dijo. "No van a venir abogados ni hay necesidad de hacer nada más al respecto". La gobernadora alega que ha devuelto todos y cada uno de los conjuntos que compró en las exclusivas tiendas Neiman Marcus y Sacks Fifth Avenue.

Palin está tratando de luchar contra la imagen de diva de ego desmedido y carente de conocimientos políticos que tratan de dibujar algunos asesores de McCain. "Yo nunca le he obligado a nadie a que me comprara nada".

Algunos de los partidarios de Sarah Palin en las bases republicanas han comenzado a buscar a los autores de estas filtraciones. El influyente blog conservador Redstate quiere desenmascarar a las personas que han aireado estos trapos sucios en los medios de comunicación más importantes de Estados Unidos.

Por ahora, hay dos nombres en su lista: Nicole Wallace, una asesora de Palin que provenía del equipo electoral del presidente George W. Bush, y Steve Schmidt, estratega jefe de McCain. Al parecer, durante la campaña, ambos se enfrentaron abiertamente a otro asesor, Randy Scheunemann, un miembro de un grupo de presión experto en asuntos internacionales que acabó trabajando en el equipo de Palin y con quien la candidata acabó trabando una fuerte amistad.

Semanas antes de las elecciones, Scheunemann se quejó del modo en que los asesores de McCain estaban gestionando las apariciones de Palin ante los medios de comunicación, y exigió un cambio de rumbo que le diera a la candidata más protagonismo. A los pocos días, abandonó la campaña. La cadena de televisión CNN anunció inicialmente que había sido despedido por su cercanía a Palin, aunque Scheunemann lo negó. Admitió, eso sí, que le había cortado el acceso a su correo electrónico y línea de teléfono.

Hay historias que dejan muy pocas opciones en la búsqueda de estas gargantas profundas. Una de ellas es la famosa anécdota de la toalla. Según la revista Newsweek, cuando Schmidt y su compañero Mark Salter fueron a hablar con la candidata a su hotel en Saint Paul, antes de la Convención Nacional Republicana, Palin apareció luciendo sólo una toalla, recién salida de la ducha. Les pidió que conversaran con su marido. "Estaré lista en un momento", dijo.

Los dos principales sospechosos, Schmidt y Wallace, han negado todos los rumores y han defendido a la candidata. "Es una historia totalmente falsa", dijo Schmidt en el canal de televisión Fox News sobre la anécdota de la toalla. En una entrevista con la NBC, Wallace aclaró que Palin "no es, para nada, una diva". "Lo máximo que nos llegó a pedir fue un refresco sin azúcar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de noviembre de 2008