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Medidas políticas para promover la igualdad

Todos los departamentos que dirigen ellas en la Xunta han adoptado medidas para paliar el histórico olvido de la mujer por parte de la Administración. Esta situación, según Rubio, era especialmente chocante en la Sanidad, un sector al que hace mucho tiempo que las mujeres se incorporaron como trabajadoras. Gracias a la voz ("siempre a coro") de las mujeres de su equipo, salió adelante el Plan de Atención Integral á Saúde da Muller en Galicia. "Los hombres con responsabilidad en los hospitales nos decían que no hacía falta, que la mujer ya estaba bien atendida", cuenta Rubio, "pero sólo un médico del sistema público practicaba abortos, y ahora esto se ha extendido". "De todas formas, en la Sanidad aún queda mucho por hacer para visualizar a las mujeres", continúa. "Hay etapas en su vida, como la menopausia, que siguen siendo oscuras".

Por su parte, Cultura e Deporte adoptó "medidas de discriminación positiva para que la mujer se incorporase al deporte", tanto profesional como escolar, y consiguió que aumentasen las fichas federativas. Además, Bugallo aumentó "hasta igualar" los premios y ayudas para el deporte femenino. Respecto a la Cultura, esta consellería se planteó como objetivo "visibilizar a mujeres que son y fueron importantes para el país".

Educación controla ahora los contenidos de los temarios para que no caigan en estereotipos sexistas. Además, cambió el proceso de elección de directores de centros de enseñanza, y ahora, más del 55% son directoras. Piñón creó también una unidad de Muller e Ciencia para lograr que las estadísticas y estudios tengan en cuenta a las mujeres.

La nueva Lei de Pesca introduce criterios de paridad en las elecciones de las cofradías. Además, el equipo de Gallego creó un plan de pensiones para las mariscadoras y cambió las bases de obtención de carnés, que impedían obtenerlo a las mujeres de los bateeiros. Por su parte, Política Territorial promovió el transporte compartido de vecinos y escolares, "que beneficia sobre todo a las mujeres rurales".

Vivenda da preferencia a las víctimas de malos tratos en el acceso a viviendas en alquiler y aumenta las ayudas hasta cubrir el 80% de la renta del piso. También da prioridad a las familias monoparentales (que en un 95% dependen de una mujer cabeza de familia) en la adjudicación y compra de viviendas protegidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de noviembre de 2008